La enésima queja de Brandon Jennings

En esta ocasión critica la energía del equipo para jugar

Brandon Jennigs ha vuelto a la carga. Ya fue protagonista por criticar la falta de práctica en los lanzamientos a canasta (los Pistons siguen siendo los últimos en este aspecto con un 40%), y ahora justifica las derrotas diciendo que todo es culpa de la falta de energía. Los Pistons han sido una decepción desde el primer partido contra los Nuggets, pero ahora, pasados ya 19 partidos con tan solo 3 victorias cosechadas, empiezan a salir las voces críticas. Jennings declaró a la prensa:

«Todo es cuestión de energía. Tenemos que empezar a correr en la pista. Si no lo haces, no cumplirás con los esquemas, y todo el sistema se vendrá abajo«.

El equipo lleva 10 derrotas consecutivas, con un récord de 3-16. Detroit muestra jugando lo que ningun equipo quiere: un ataque titubeante y una defensa fácil y penetrable. Jennings lo justifica diciendo que los jugadores no se mueven, y que no están concentrados realmente en el partido. El base de los Pistons dice que sus compañeros son demasiado pasivos, y que tan solo actúan cuando el balón está cerca suyo. Jennings lo expresa así:

«En repetidas ocasiones Smith me hace un bloqueo, y la única opción que se me aparece es la de pasarsela a Josh haciendo una extraña jugada de solo dos jugadores. No hay ayudas, nadie se mueve. Tenemos que aprender a jugar como un equipo, levantarnos del suelo y jugar«.

A su vez, Stan Van Gundy también ha hecho declarado ante la prensa, y ha comentado los tres puntos que hacen que Detroit ataque tan mal:

«Sobretodo necesitamos mejorar el movimiento de balón. Ponemos los bloqueos muy tarde y mal, con lentitud. Tengo que entrenar a mis jugadores para que aprendan a poner los bloqueos de la forma adecuada y en el momento preciso. Asumo la responsabilidad de lo que sucede en la pista, pero podemos remontar«.

El siguiente partido de los Pistons será ante los Sixers, una prueba de fuego, ya que si pierden, la moral del equipo caerá hasta niveles insospechados. En cambio, una victoria que rompa la racha negativa puede relanzar al equipo.