Ensayo de los Warriors ante los Mavericks de cara a los Playoffs
Ambos se podrían cruzar en primera ronda

Los Dallas Mavericks y los Golden State Warriors se enfrentaron la pasada madrugada en un partido más igualado de lo que refleja el marcador (130-112 a favor de los Warriors) y de lo que se podría intuir al vislumbrar la clasificación de ambos equipos en la Conferencia Oeste. Pese a los +18 de desventaja, los texanos se llegaron a adelantar mediado el tercer cuarto y sólo perdían por 5 puntos a falta de menos de tres minutos para el final.
Lo cierto es que los hombres de Rick Carlisle hicieron uno de los partidos más completos del año, pero enfrente tenían al actual campeón y al auténtico dominador de la liga. Los Warriors mostraron todo su potencial y no bajaron el pie del acelerador en ningún momento. Para el líder de la NBA, enfrentarse al octavo de su conferencia podría ser un mero trámite, un rival al que superar a medio gas; pero Steve Kerr se encargó de que no fuese así.
Para el entrenador de Golden State, el duelo de anoche ante los Mavericks suponía algo más que un simple partido. En primer lugar por la sed de venganza, ya que la última vez que los suyos acudieron a Dallas cayeron derrotados, algo bastante insólito para ellos en este temporada. Y en segundo lugar, y más importante, porque el encuentro de ayer puede repetirse en los próximos Playoffs. Todo indica que los Warriors ocuparán la primera plaza del Oeste, mientras que la irregularidad de los Mavs les condena cada vez más al octavo lugar. En caso de que esto terminase así, ambos equipos se verían las caras en la primera ronda de los Playoffs.
«Lo más importante que hemos hablado en el vestuario antes del partido es que dentro de un par de semanas, en un mes, podríamos estar viendo otra vez a este equipo. No podíamos estar pensando en nuestro siguiente partido ante los Spurs, sino que debíamos centrarnos bien en éste primero», reconoció Harrison Barnes, quien además elogió a los Mavericks y su forma de plantarles cara. «Hay que darles mucho crédito. Jugaron una zona que no hemos visto mucho esta temporada y que nos han complicado mucho las cosas al comienzo«.
A esta zona defensiva de los Mavs también se refirió Steve Kerr, quien aprovechó para alagar a su colega Rick Carlisle.
«Siempre es difícil jugar contra Dallas. Rick es un gran entrenador capaz de encontrar una forma para meterse en el partido e interpreta un montón de combinaciones».
La gran estrella de anoche, superando incluso a Curry, fue Klay Thompson. El escolta anotó 39 puntos, con 10/15 en triples que desesperaron a los Mavericks, que veían como se diluían todos sus esfuerzos por acercarse en el marcador con los lanzamientos de Thompson. Él atendió a los medios al término del choque y dedicó buenas palabras a sus rivales.
«Sería una serie divertida. Ambos equipos tienen grandes conjuntos y ellos nunca se van a rendir. Tienen un montón de cualidades y han conseguido una gran cantidad de veteranos de buen nivel».