La mejora de Minnesota después del All-Star

Mejor tarde que nunca

Fuente: Michael (CC)
Fuente: Michael (CC)

En Minneapolis tienen la sensación de que su equipo al fin está mejorando… pero demasiado tarde. Después de una más que decepcionante primera mitad de la temporada (balance de 17-37 antes del fin de semana de las estrellas), parece que Minnesota Timberwolves ha dado con la tecla por lo menos ofensivamente, alcanzando un balance de 8-12 desde el 19 de Febrero, con un sorprendente 6-8 en este mes de Marzo a falta del partido contra los Clippers de esta madrugada. Analizaremos esta mejoría y dos de sus puntos claves para comprenderla.

UN QUINTETO TITULAR MÁS JOVEN

Antes del All-Star, el quinteto titular más utilizado fue Rubio, Prince, Wiggins, Garnett y Towns, un equipo que roza los 28,2 años de media, cifra bastante alta teniendo en cuenta que disponen de los últimos números 1 del Draft, que no llegan a los 21 años. Si miramos la media de minutos, apreciamos que en el caso de Prince y Garnett no llegan a cifras de suplentes como Dieng o LaVine, pero que el entrenador apueste por ellos como quinteto titular es algo destacable. Parece que Sam Mitchell apostaba por un quinteto más veterano para poder hacer frente a las posibles «novatadas» de los más jóvenes. No cuajó.

Por otra parte, después de que Towns y LaVine ganaran en sus respectivos concursos en Toronto, el quinteto titular sufrió dos variaciones: LaVine entraría en el puesto de escolta por el veterano Prince y, por otra parte, KG dejaría su sitio para el senegalés Dieng. Así pues, un quinteto con una media de 22,6 años, casi 6 años menos de media con tan solo dos variaciones. A esto debemos sumarle las dos marchas al equipo texano de San Antonio de Andra Miller (40 años) y Kevin Martin (33), hecho que consigue todavía bajar más la edad media total del equipo, además de aligerar el margen salarial. Y es que Minnesota es la octava franquicia, junto con Pistons, que menos años de experiencia media tienen en la NBA (3,9), si a esto tenemos en cuenta que disponen de jugadores como Peković o los ya nombrados Tayshaun Prince y Garnett, los datos son aún más reveladores.

Este cambio en el quinteto significó una mejora en las estadísticas de sus componentes, que analizaremos a continuación.

MAYOR CONFIANZA = MEJORES ESTADÍSTICAS

Dar la batuta a los jóvenes parece que ha dado resultado. Ha mejorado un poco su balance de victorias-derrotas, pasando del 17-37 (31% de victorias) al 8-12 (40%), pero sin lugar a dudas lo que realmente destaca de esta segunda mitad de temporada es la mejoría en las estadísticas individuales y conjuntas de los Timberwolves. Observemos una pequeña tabla comparando las principales estadísticas del quinteto titular antes y después del parón del fin de semana de las estrellas.

NOMBRE
PPP APP RPP
KARL-ANTHONY TOWNS 17.1 / 21.7 1.4 / 2.9 10.1 / 10.8
GORGUI DIENG 9.4 / 11.9 1.6 / 2.3 7.1 / 7.7
ANDREW WIGGINS 12.8 / 18.1 3.2 / 2.6 2.9 / 2.5
ZACH LAVINE 20.8 / 20.6 1.8 / 2.7 3.7 / 3.8
RICKY RUBIO 9.7 / 12.8 8.6 / 9.4 4.4 / 4.3

Si a todo ello juntamos que:

1- Ha aumentado la confianza en hombres exteriores como Ricky Rubio y Zach LaVine, los cuales, como apunta el periodista de NBA.com John Schuhmann, son el tercer y cuarto jugador que más han mejorado su tiro desde que acabase el fin All-Star break.

2- Andrew Wiggins ha conseguido mejorar de manera espectacular su porcentaje desde la línea de 3 (del 29% que tenía antes del 1 de Febrero al 40,7% de estos dos últimos meses). Es el #20 en la clasificación de la Liga de promedio de puntos (20.7) y el #9 en la de TL (7.2 por partido, contando que en el último partido contra los Suns, consiguió su career high de intentados y anotados).

3- Karl-Anthony Towns lleva 45 dobles-dobles en 74 partidos disputados, el rookie con más dobles dobles de la temporada y el #6 del ranking global de toda la NBA. El dominicano parece que lleve toda una vida en la NBA, pero no lleva ni un año y ya se ha llevado el trofeo al concurso de habilidades y, muy probablemente, Rookie of the year.

Como consecuencia de todo ello, nos encontramos que las estadísticas globales han aumentado de manera muy significativa. Si bien es cierto que el banquillo ha sufrido unas bajas destacadas como las de Andre Miller y Kevin Martin, los números del equipo han aumentado en este último mes y medio. Tan solo en el apartado de rebotes (de 42.2 a 39.9) podemos encontrar un pequeño bajón en los números, pero tanto en puntos por encuentro (de 100.4 a 107.4), como de asistencias (de 22.4 a 25.0), robos (de 7.50 a 8.55) y tapones (de 4.54 a 4.8) han aumentado. Lástima que esta mejora llegue al final de temporada y sin jugarse nada.

Y AHORA… ¿QUÉ?

Muchos dirán que esta mejoría la pudieron predecir, que no ha habido una gran incorporación para que el equipo haya conseguido este aumento de rendimiento sin poder haberlo hecho antes, que Mitchell siempre dispuso de sus piezas y no pudo ponerlas de forma correcta a tiempo, que ganar ahora es tontería pudiendo quedar mejor en la lotería del Draft… A ninguno de ellos les faltará razón.

Y puede que Sam Mitchell tenga parte de culpa de que Minnesota no haya hecho cosas más importantes esta temporada. Aunque la situación al principio con el triste fallecimiento de Flip Saunders y que sea un entrenador interino que quizás ha durado demasiado no le ha venido nada bien al equipo, debía haber hecho cambios antes, probar cosas nuevas cuando aún se jugaban algo; o siendo algo más drásticos, ese borrón y cuenta nueva en los banquillos y quién sabe si también en los despachos. Seguramente eso llegue la temporada que viene, pero esta ya ha sido otra que parecía todo interesante, pero al final nada.

Y es que esa es la buena noticia. Solo dependen de ellos para seguir haciendo las cosas bien. A seguir confiando en gente tan joven pero que a la vez ha demostrado tanto en tan poco tiempo, continuar un proyecto que será largo y que puede durar años, que sea o no exitoso depende de ellos. Ya hemos comprobado que pueden hacerlo bien, ahora tienen que demostrarlo durante 82 partidos. Mejor tarde que nunca.