El Valencia Basket renacerá de sus cenizas

El miércoles se disputará la batalla decisiva

El Valencia Basket resurgirá de sus cenizas / Carlos Calvillo (SB)

El Ave Fénix que viajaba hacia el frío de Moscú, junto a la expedición taronja, en busca de la conquista del viejo continente, ha muerto. No era un pájaro cualquiera, sino el que protegía las naranjas de todos los valencianos, especialmente las de aquellos que pusieron rumbo hacia la capital rusa, pero en el camino vieron como un grupo de sioux les robaron todas y cada una de sus piezas de frutas, además de todo su orgullo. Ese orgullo que caracteriza al Valencia Basket se quedó perdido en el camino.

No hablamos de un club cualquiera, sino del que hace dos semanas estuvo apunto de proclamarse campeón de la Copa del Rey. Una competición que acabó decantándose para el cuadro merengue con un Sergio Llull que atacó constantemente con su lanza mandarinas más efectivo. El balear dejó muy tocados al bloque de la capital del Túria que poco a poco fue perdiendo efectivos, como si de una batalla se tratase. La acumulación de partidos y el alto ritmo de la competición ha dejado en el camino a grandes guerreros como Antoine DiotSlava Kravtsov; dos luchadores que apoyarán desde la grada a sus compañeros en la cita más importante de la temporada.

Desafortunadamente el interior ucraniano tiene muy complicado regresar a las pistas en lo que resta de temporada. Se ha fracturado el 5º metatarsiano del pie izquierdo y ya ha sido operado con éxito por el doctor José Ramón Pérez del Valle y su equipo en el Hospital Intermutal de Levante. Por otro lado, el francés sigue de baja y el técnico Pedro Martínez ya se ha hecho a la idea de que quizás no vuelva a regresar, debido a lo que sucedió la pasada campaña con Van Rossom, al cual le diagnosticaron 3 semanas que se convirtieron en 10 meses.

Slava Kravtsov abandonaba la pista por lesión / Carlos Calvillo (SB)

«Mi mentalidad para evitar disgustos como el de Van Rossom la temporada pasada es que no cuento con Diot ya para todo el año. Lo descarto para toda la temporada para sí no llevarme luego el disgusto«. -dijo Pedro Martínez en rueda de prensa (declaraciones según Superdeporte).

Con todos estos problemas el equipo ponía rumbo a Rusia para enfrentarse al equipo que devolvió al siempre cuestionado Víctor Claver a la élite del baloncesto europeo. En esta ocasión enfrente se toparon con un conjunto repleto de gladiadores que tuvieron un espléndido paso por la mejor liga del mundo como Alexey Shved o Robbie Hummel, los cuales se lucieron en la pista, al igual que Jacob Pullen y Dmitry Sokolov.

La falta de confianza entre uno y otro bando fue determinante para decantar el electrónico en favor de los de casa por 98-74. Los taronjas poco pudieron hacer ante la superioridad rusa, tanto fue así que decidieron abandonar el barco tras perder el orgullo. Ese barco que les estaba llevando hacia el paraíso en que brilla con fuerza el oro del deslumbrante tesoro protegido bajo la atenta mirada de Jordi Bertomeu, el villano más temido de todas las islas. El Presidente de la Euroliga sabe como gestionar su competición y que equipos pueden acceder a ella, por ello quiere estar atento a los barcos que se acercan a su costa.

El Khimki fue muy superior en la batalla / Carlos Calvillo (SB)

Reflexionando sobre la sigilosa mirada del guardián de la isla, ese que tiene una vista solo al alcance de Heimdall, me he dado cuenta de que no hace falta llegar a un isla desierta por la fuerza para ver lo que se siente al conquistar ese tesoro, superando todas y cada una de las pruebas que los villanos ponen en nuestro camino. El mayor tesoro está ante nosotros y debemos de saber valorarlo cada día. En este caso, el Valencia Basket es un equipo que sigue a raja tabla su lema «la cultura del esfuerzo», esa que lucen con orgullo en su camiseta desde hace varias temporadas. Representa lo que es el club, reflejando que hay que darlo todo en la cancha para poder ganar partidos. Aquí no se regala nada.

La sensación que se te queda tras ver como los rusos han pasado por encima de las naranjas que florecen sobre los árboles de toda la geografía valenciana es preocupante.

«Los líderes pasan el 5% de su tiempo en el problema y el 95% de su tiempo en la solución» -Tony Robbins.

Esa frase del conferenciante motivacional estadounidense es la que tiene que seguir el cuadro que dirige Pedro Martínez. Ahora hay que saber analizar los errores cometidos para seguir creciendo, porque a este equipo le queda mucho gas, nadie les puede dar por muertos, nunca jamás. El Valencia Basket nunca se rinde y siempre da la cara, esto solo ha sido un tropiezo. Si Hugh Glass (Leonardo DiCaprio en The Revenant) fue capaz de levantarse tras ser pisoteado por un oso en repetidas ocasiones, siendo abandonado por su compañeros, enterrado por ellos y a la par que veía como asesinaban a su hijo y fue capaz de reponerse de sus heridas, ¿por qué no van a poder los taronjas eliminar al Khimki?

La primera parada para demostrar este resurgimiento llegará el domingo con el regreso al Buesa Arena, ese pabellón que vio como los valencianos estuvieron a punto de adjudicarse el primer título de la temporada. Esa visita debe de suponer una dosis de motivación para seguir creciendo y el miércoles a las 20:45 (en la Fonteta) resurgir como DiCaprio en esta película, la cual le permitió alzarse con su primer Oscar al Mejor Actor Protagonista (2016).

El guión de nuestra película todavía se está escribiendo, pero ya sabemos por experiencia que cuando se tuerce el compás para los «buenos» todo acabará con un final feliz, aunque se vayan atrasando nuestras expectativas. Así que ya sabemos quien debería ganar el tercer asalto para demostrar a Hollywood que debe hacerle un hueco en su alfombra roja al club que busca su cuarta Eurocup.

El Ave Fénix ha resucitado volverá a volar.