El crecimiento continuo de Rudy Gobert

El francés comienza a ser determinante en su equipo haciendo su mejor juego

Con solo 24 años, Gobert tiene toda su carrera por delante - Nil Alemany (SB)
Con solo 24 años, Gobert tiene toda su carrera por delante – Nil Alemany (SB)

El crecimiento y la progresión de Rudy Gobert sigue en aumento. En su cuarta temporada está muy lejos de mostrar su techo como jugador. Por lo menos eso parece estar empeñado en demostrar noche por noche en su equipo, los Utah Jazz.

El jugador francés está jugando su mejor nivel esta temporada con 24 años. Es una verdadera joya. En 33.5 minutos está promediando esta temporada 13 puntos, 12. 8 rebotes, 2.5 tapones. Si lo comparamos con los datos de toda su carrera vemos que la evolución es evidente. En su corta vida deportiva promedia en 26.5 minutos 8.6 puntos, 9.6 rebotes y 2.1 tapones por partido. Así es, el bueno de Rudy está liderando al equipo revelación de la Conferencia Oeste junto a Gordon Hayward.

Pero su progresión incluye algo más que la forma en que juega. Es la forma en que ha de asumir el mando y el liderazgo. Cada vez se muestra más verbal, más imponente, más agresivo, es más crítico consigo mismo y con sus compañeros de equipo, sobre todo a través de una temporada donde los Jazz viajan a toda velocidad hacia los Playoffs.

Simplemente hay que echar un vistazo a los últimos partidos de los Jazz y del pívot. Ha sido clave en las victorias de Utah sobre los Blazers, los Bucks, Wizards, Kings y Pelicans. Pero más allá de sus números y de la racha positiva que lleva, los grandes jugadores surgen de las derrotas. Así, en la abultada derrota contra Minnesota el 27 de los Jazz espabiló al equipo con unas declaraciones:

«Estamos muy flojos, todo el mundo juega con la cabeza agachada. Nos dan una patada en el culo y nadie reacciona. Es frustrante, sin lugar a duda.» «Cuando las cosas van mal hay que decirlo. Espero que mis compañeros de equipo me escuchen. Creo que lo hacen.»

Cada vez se muestra más líder. Más fuerte. No le importa enfrentarse a Marc Gasol, a Cousins o a cualquier pívot de la liga. Sigue haciendo su juego. Al contrario que su equipo, el francés ha conseguido una regularidad esta temporada, sin lesiones.

Gobert tuvo una mala racha el año pasado cuando se lesionó la rodilla y tuvo  problemas para mantener su regularidad. Pero eso parece ser cosa del pasado. Todo el mundo era consciente que el francés era un proyecto de pívot defensivo muy bueno, pero nadie apostó por él. Todos los equipos y analista podían medir su altura y su envergadura, y a todo el mundo le gustaba. Lo que nadie pudo prever fue su mejora en el juego, su cerebro, su orgullo y su deseo de mejorar.

Todo este esfuerzo ha valido para ser reconocido por su entrenador, Quin Snyder. El coach hizo unas declaraciones sobre su jugador cuando fue preguntado:

«Él es competitivo», dijo el entrenador del Jazz Quin Snyder.«Hace jugadas importantes y no tiene miedo. No tiene miedo del momento, por lo que no va a alejarse. Su competitividad y su entusiasmo, sus ganas, lo que quieras llamarlo. Él lo tiene.»

A día de hoy parece que esta constante progresión no es suficiente en la liga. Su falta de reconocimiento como jugador en el All Star fue un pecado. Y pensar que fue elegido con un pick 27 en el Draft de 2013… Pensamos en algunos jugadores que fueron escogidos antes de Gobert en ese Draft y se nos ponen los pelos de punta: Anthony Bennett, Cody Zeller, Alex Len, Ben McLemore, Kelly Olynyk, Lucas Nogueira, Shane Larkin o Tony Snell.

En conclusión, el francés ha tenido una progresión constante que nadie esperaba. En su cuarta temporada se ha erigido como líder de los Jazz junto a Hayward y van cuartos en el Oeste. Ahora mismo está realizando su mejor baloncesto, en pleno camino hacia los primeros Playoffs en mucho tiempo en la ciudad de Salt Lake City. Chapeau.