Análisis de temporada 2015-16: Washington Wizards

Decepcionante temporada de los capitalinos

Foto: Keith Allison (CC)
Foto: Keith Allison (CC)

DESASTROSA TEMPORADA DE LOS WIZARDS 

Los Washington Wizards llegaban al comienzo de la temporada con la espina clavada por la eliminación en los Playoffs ante los Atlanta Hawks en una serie en la cual no pudieron contar con John Wall todo lo que les hubiera gustado. Previamente barrieron a los Toronto Raptors por un contundente 0-4, pero en semis se encontraron con unos Hawks que había firmado la mejor regular season de su historia. Apenas unas centésimas de un lanzamiento imposible de Pierce impidieron a los capitalinos seguir luchando por el pase a la final de conferencia. La eliminación contrajo muchas dudas: ¿hubiera sido la misma historia si John Wall no se hubiese lesionado la mano? ¿O ahora estaríamos hablando de los finalistas del Este, o incluso del equipo que fue derrotado por Golden State Warriors en las finales? Nunca lo sabremos.

La presión de mantener los buenos resultados de la campaña anterior y la incertidumbre de ver si eran capaces de superarse a sí mismos, se postulaban como los principales factores a tener en cuenta de cara a este curso. La importante baja de Paul Pierce permitiría a la joven pareja formada por Wall y Beal dar un paso al frente.

Bien es cierto que muchos apuntaban que esta temporada sería de transición en la capital pero muy pocos esperaban que este equipo se quedasen fuera de Playoffs. Recuerdo un mensaje de Samuel Delgado, redactor jefe los Indiana Pacers en el que decía que los Wizards no acabarían entre los ocho primeros del Este. Pasados unos meses le tenemos que dar la razón, y sí aquel día me parecía una locura que eso pudiera suceder, hoy tenemos que aceptar que es una realidad.

Tras ver como los Golden State Warriors se proclamaban campeones de la NBA, Randy Wittman decía a la prensa que le gustaría jugar como ellos, dándole al small-ball mucho protagonismo. Eso fue lo que le llevó a fichar a demasiados jugadores de perímetro (Gary Neal, Alan Anderson, Jared Dudley), incluido el joven Kelly Oubre Jr. que llegaba procedente del draft. Viendo como se perfilaba el equipo estaba cada vez más claro que el técnico iba en serio.

Y así llegamos a Octubre, con una plantilla repleta de players de perímetro. El equipo apostó por un cambio de estilo y con unos jugadores extra motivados para consolidarse y demostrar que podían ser una potencia en el Este. Ahí se quedaron todas las esperanzas, un cúmulo de infortunios sucedieron a lo largo de la campaña hasta acabar en esta debacle en la que nos encontramos ahora mismo. John Wall comenzó mal la temporada, Bradley Beal se lesionaba constantemente (sólo disputó 55 partidos esta temporada), Humphries decepcionó como 4 abierto titular… Los jugadores no acaban de entender y acoplarse al nuevo sistema y Randy Wittman no reaccionaba ante un barco que hacía aguas por todas partes. Cambió en numerosas ocasiones el quinteto titular pero sin dar con la tecla adecuada.

La plaga de bajas breves pero constantes, al margen de Alan Anderson y Martell Webster que presentaban lesiones graves, fue un auténtico caos. Los resultados no acompañaban, pero Wall no quería ver a su equipo fuera de los puestos de Playoffs, de modo que dio su mejor versión en cada noche para recortar diferencias en la clasificación. Pese a que la diferencia no era muy grande entre los rivales que cerraban el corte, nunca llegó el momento de verse entre los ocho primeros. El playmaker estelar de los Wizards acabó disputando el All-Star y firmando unos números escandalosos pero no fueron suficientes para luchar por el anillo.

Al final pasó lo que tenía que pasar, traspasos casi al límite que aunque mejoraron al equipo no lograron nada importante, y John Wall luchando él sólo contra viento y marea, acompañado de sus fieles a la vez que irregulares escuderos Marcin Gortat y Markieff Morris, en una batalla contra el tiempo que sabían que no podían ganar.

DESTACADOS

La decepción: Randy Wittman

Foto: Keith Allison (CC)
Foto: Keith Allison (CC)

Llegó en enero de 2012 supliendo a Flip Saunders, y desde aquella llevó a los Wizards dos veces a Playoffs, pero siempre cayendo en segunda ronda. Este año, propuso un nuevo sistema, más inclinado hacia la tendencia de hoy en día, el small ball. La idea fue aceptada por los fans y directivos, Nenê pasaba al banquillo y cedía su puesto a un 4 abierto, ¿el problema? Las piezas. Kris Humphries decepcionó desde el inicio, tanto defensivamente como ofensivamente, y Jared Dudley, a pesar de que en algunos tramos de la temporada demostró ser un gran aporte, la temporada siguió su curso y no convenció.

Randy Wittman propuso algo fresco e innovador, aunque desgraciadamente no le funcionó.

La revelación: Garrett Temple

Foto: ESPN (CC)
Foto: ESPN (CC)

El cúmulo de lesiones le ha llevado a ganarse un hueco importante dentro de la rotación de Wittman. Su gran labor defensiva unida a una mejora en prácticamente todos los aspectos del juego y aumentando sus números con respecto a otras temporadas. Pasó a formar parte del quinteto titular en la mayor lesión de Beal durante este curso y superó en minutos a Gary Neal, que partía con cierta ventaja como primer escolta de banquillo.

El próximo día 8 de mayo cumplirá 30 años y se espera que siga en la capital, aunque primero deberá renovar su contrato aunque posiblemente aparezca algún equipo interesado en él.

La estrella: John Wall

Foto: JOSEPH GLORIOSO PHOTOGRAPHY (CC)
Foto: JOSEPH GLORIOSO PHOTOGRAPHY (CC)

El playmaker tenía la difícil papeleta de afianzarse como un líder sólido en la pista y en el vestuario, pero la ausencia de su colega Beal y la mala racha del equipo le impidieron comenzar con la energía necesaria para dirigir a este equipo. Cuando quiso reconducir la situación sus números no dejaron de crecer pero a los Wizards les costaba cosechar victorias. Podríamos decir que le pesó asumir tanta responsabilidad de golpe. En otras campañas había contado con el apoyo de veteranos como Paul Pierce o Al Harrington.

Ha promediado unos fantásticos 19.9 puntos, 4.9 rebotes, 10.2 asistencias y 1.9 robos en 36.2 minutos de juego. En los anteriores apartados ha establecido el tope de su carrera, a excepción de minutos.

OPINIÓN

Decepcionante, no se me ocurre otra palabra para resumir esta temporada de los Washington Wizards, desde los despachos hasta el último jugador en la rotación, toda la franquicia se ha sumido en un pozo llamado fracaso. Podríamos decir que la temporada ha acabado con un sabor amargo ya que jugadores como Morris, Beal, Sessions, o Thorton han acabado dando un nivel de juego muy alto y han dejado buenas sensaciones, pero los resultados no han acompañado.

El verdadero problema de Wittman es que no supo reaccionar y por esa nula capacidad de reacción ha sido lo peor de esta campaña. Querido Randy, tanta paz lleves como paz dejas.