El porqué de la felicidad de Enes Kanter en Oklahoma City
El cariño y el respeto, la clave

Tras haber terminado su primera temporada regular completa con Oklahoma City Thunder tras la firma de su nuevo contrato (70 millones por 4 temporadas), Enes Kanter ya es un jugador clave y muy querido en OKC.
Llegó a su nueva casa tras una temporada muy convulsa en Utah, donde todavía le guardan cierto rencor, rencor que parece mutuo cada vez que Thunder y Jazz se enfrentan.
En su antigua casa siempre se le ha ridiculizado su mala defensa y ya se daba por hecho que iba a ser un nuevo fracaso a pesar de haber sido elegido en el número 3 del draft de 2011.
Pero Sam Presti y su equipo vieron un gran potencial en Enes Kanter y por eso se lanzaron a por él. Saben que tiene un gran talento ofensivo como ya ha demostrado, además de tener tan solo 23 años y mucho camino por delante para poder mejorar.
Una de las causas del malestar con la franquicia de Utah era su suplencia, pero ¿ Por qué en OKC es feliz si sigue siendo suplente? Para ello hay que conocer su historia desde que ha llegado a los Thunder.
Toda empresa que se precie tiene una planificación de integración para sus nuevos empleados, y OKC no iba a ser menos.
Cuando Enes Kanter aterrizó en Oklahoma City, el general manager de la franquicia (Sam Presti) fue a recogerle y lo llevó a conocer las instalaciones de los Thunder. Kanter se reunió con todo el personal de la franquicia y desde el jefe de cocina hasta los ejecutivos le hicieron todos la misma pregunta ¿ Como podemos ayudarte?.
Uno de los detalles que más llaman la atención pero que resume el gran mimo con el que la franquicia de OKC trata a los suyos es el respeto por la religión del pivot turco.
Kanter es musulmán practicante y por ello tiene unos horarios para la oración. Los jugadores pasan la mucho tiempo en la cancha de entrenamiento, por lo que Kanter necesitaría un espacio íntimo para sus rezos, algo que los Thunder le proporcionaron desde el primer día. El presidente de la franquicia, Clay Bennett tiene un despacho en las instalaciones de entrenamiento que apenas utilizaba, despacho que cedió desde el primer día para que Enes Kanter pudiese orar en intimidad y se sintiese más cómodo.
Además de ese despacho, los Thunder prepararon una sala del Chesapeake Energy Arena muy próxima al vestuario para que también allí Kanter se sintiese cómodo.
Si a este tipo de detalles le sumamos el gran respeto y carillo que le han mostrado compañeros como Russell Westbrook (el cual afirmo a lo largo de la temporada que Kanter debería de ser el Mejor Sexto Hombre del año), o Kevin Durant se entiende la felicidad del pivot.
Además, siempre es más fácil ser suplente cuando el compañero que ocupa la titularidad es tu amigo, como es el caso de Steven Adams.
Ambos son conocidos ya como los «Stache Brothers« por sus bigotes y es muy fácil verlos bromeando y riendo juntos, y en la cancha uno cubre las carencias del otro y eso hace que se compenetren muy bien, e incluso tienen su propia camiseta.
Muy TOP la camiseta de los «Stache Brothers» Enes Kanter y Steven Adams? #WeAreThunderpic.twitter.com/TyhgzCvbeP
— Storm City (@TheStormCity) 23 de marzo de 2016
El caso de Kanter es un claro ejemplo de lo importante que es el cariño y la felicidad de un jugador para tener un gran rendimiento en la cancha, algo que Enes Kanter ha hecho en OKC y, sobre todo, durante la primera ronda de Playoffs.