
Como todos los seguidores de la liga sabrán, en la NBA se sigue una pauta poco rígida en cuanto a la altura de los jugadores. Según la medida oficial de la NBA, Kevin Durant mide 2,06 metros, y más páginas con información del jugador lo corroboran. Hay una persona que está en desacuerdo con este dato, y es el propio KD. Esto surgió después de encestar un tiro ganador contra Clippers en temporada regular, cuando Durant dijo:
“Él mide 1,83, y yo 2,11 m”.
Fue raro que a Durant se le escapara ese dato que había mantenido en secreto tantos años. Pero no es el único que ha mentido sobre su altura y del cual conocemos un dato erróneo. Esto no deja de ser curioso ya que, pese a que KD tiene una altura muy por encima de la media, miente sobre ella, como todos los hombres, aunque lo haga para “acortar su cuerpo” en los registros oficiales. El propio KD lo ha reconocido:
“Cuando estoy hablando con una mujer, mido 2,14 m, y dentro del mundo del baloncesto, 2,06.”
El alero reconoce que hace esto para poder decir:
“Soy un alero de 2,06. De hecho, es la altura típica del alero. Un poco más alto, y dirían que soy un ala pívot.”
Como decimos, no es el primer caso, ya que Garnett también figuraba como un hombre de 2,13 m para no ser catalogado de pívot al llegar a los “7 pies”(2,14m)”. De hecho, Flip Saunders decía que medía 6 pies y 13 pulgadas (lo cual es imposible según la nomenclatura norteamericana, ya que eso equivale a 7 pies y 1 pulgada). De hecho, hace años, se descubrió que Bill Walton, cuya altura oficial era de 2,11, era bastante más alto que Olajuwon, registrado con 2,14 m.
Lo normal es encontrar jugadores que están registrados con una altura mayor que la real, como hemos visto. Es el caso de J. J Barea, el cual reconoció que se reía cuando lo anunciaban y decían que medía 1,83, cuando mide entre 5 y 6 centímetros menos, además de asegurar que él no había pedido a nadie que dijera esa cifra.
Normalmente, la NBA coge los datos de la Universidad en la que han jugado, aunque puede que en las medidas oficiales de los equipos previas al “Draft Combine”, los jóvenes pidan variar un poco su altura real. Una causa de estos fallos es que la NBA no obliga a usar las medidas con las zapatillas puestas, por lo que se producen variaciones importantes, incluso de un año a otro si se cambia de equipo y se vuelve a medir. Esto tiene su origen en que el reglamento no especifica una forma común de medir la altura para todos los equipos y jugadores, lo que ha provocado varios desajustes singulares:
Dan Dickau pasó de medir 1,83 en los Clippers en 2008, a 1,90 en Suns al año siguiente, mientras cumplió 30 años. Kevin Ollie, en Philadelphia, alternó su altura entre 1,88 y 1,92 en diferentes años, al igual que ha pasado con Tarik Black, de Lakers, que del año pasado a este ha “decrecido misteriosamente de los 2,11 a los 2,06m. Incluso el reciente nombrado Mejor Entrenador del Año, Steve Kerr se montó en la ruleta rusa de las medidas, pasando de 1,90 a 1,85, y de nuevo al 1,90 m el siguiente año. Él reconoce medir 1,90 m, y no encuentra explicación al hecho.
En la actualidad, las posiciones ya no están asociadas a una altura de manera tan marcada como antes: por ejemplo, Giannis Antetokounmpo, ha crecido desde los 2,06 a los 2,11 m, y ha reconocido que no le importaría ser reconocido como un “siete pies” si se diera el caso de que creciera una pulgada más.