Harrison Barnes no se quiere ir de los Warriors
El alero ha expresado su intención de renovar

Nada más darse por oficial la finalización de la temporada 2015-2016, todos los medios locales e internacionales dentro de la prensa deportiva pusieron al jugador de los Golden State Warriors, Harrison Barnes, con pie y medio fuera de la franquicia. Sin embargo, esta clara opinión es el resultado de la sucesión de distintos hechos que han dado lugar a este ficticio ‘final irrevocable’.
Todo comienza en el tramo final de la regular season del año pasado, cuando aún los Warriors no se habían coronado como campeones de la NBA, y varios medios estadounidenses dejaron caer que Kevin Durant podría recalar en San Francisco para la 16’/17′, lo que obligaría al ex-«tar heel» a abandonar el equipo, coincidiendo con la finalización de su contrato. Sin embargo, aquella información era humo puro, ya que Oklahoma no se había clasificado para la postemporada y podía ser previsible cierto enfado por parte de Kevin Durant.
Sin embargo, y volviendo al presente, la exigencia de un altísimo contrato por parte de Barnes ha puesto en una complicada situación a la directiva de los dubs, ya que por el «mismo precio» (el de vaciarse los bolsillos) podrían hacer el esfuerzo de traer a Kevin Durant para completar un ‘Big 4’ de ensueño que involucra a Curry, Thompson, Durant, y Green. Con todo esto, debemos nombrar la increíblemente mejorable actuación de Barnes en estos playoffs, que ha puesto en entredicho sus exigencias, y que por ello ha sido colocado por los medios en otros equipos como Philadelphia, Minnesota, Phoenix, etc.
Vivimos las horas finales de esta historia que está suponiendo la renovación de Harrison Barnes, enfilando en los calendarios ya el 1 de julio, donde la mayoría de agentes libres decidirá su destino. Por su parte, Barnes declaró en la radio americana Sirius XM sus intenciones:
«Lo primero de todo es que quiero volver«.
Con esta declaración de intenciones, todo queda en manos de la directiva de Golden State, que tendrá que decidir si renovar o no al joven alero o contratar a alguien nuevo, opción que se decanta entre Nicolas Batum y Kevin Durant. De todas maneras, los Warriors podrán igualar cualquier oferta que reciba, incluso si se mueve por el ratio de los 20 millones de dólares anuales.