Blake Griffin cree no merecer unas vacaciones
descansó solo una semana tras la operación

Cuando Blake Griffin se lesionó en el 4º partido de la primera ronda de Playoffs cuando jugaban contra Portland Trail Blazers, el ala-pívot se vio obligado a pasar por el quirófano este verano para volverse a someter a una cirugía en su cuádriceps izquierdo, la misma lesión que sufrió el día de navidad frente a Los Angeles Lakers y que le hizo perderse gran parte de la temporada.
Después de perderse 47 partidos de temporada regular por la lesión del cuádriceps, sumada a la lesión que sufrió al golpear a Matias Testi, encargado del material del equipo, en una trifulca que provocó que se rompiera la mano, el ala-pívot volvió a recaer de su primera lesión y le obligó a perderse el resto de los playoffs, donde fueron eliminados de manera prematura, ya que el objetivo era alcanzar al menos las finales de conferencia por primera vez en su historia. Este fue el motivo por el cual Griffin decidió ponerse de vuelta al trabajo cuanto antes, y ha declarado que solo ha descansado una semana después de la operación, pues con todo el tiempo que ha estado de baja a lo largo de la temporada, cree que no merece unas vacaciones de verano, y así lo ha explicado:
«Me tomé una semana de descanso después de la operación y luego comencé con la rehabilitación una semana después, y no he parado en todo el verano. De hecho, acabo de volver de vacaciones, (…) y tenía en mente todo el rato que yo no merezco vacaciones este año”.
Estas declaraciones hablan mucho sobre la mentalidad de luchador que tiene Blake Griffin, esa misma mentalidad que le ha llevado a trabajar todas sus habilidades, llegando a mejorar su juego de pies en el poste bajo, su capacidad reboteadora y su tiro de meda-larga distancia, dejando atrás su fama de “un jugador que solo hace mates”, para ser el jugador más completo posible y ayudar a su equipo a luchar por el campeonato.