Recordemos que el escolta se operó por espolones óseos cuando acabó la temporada pasada en mayo con los Brooklyn Nets, y tras firmar con el equipo de la capital este mismo verano como supuesto sustituto de Paul Pierce, antes de la pretemporada tuvo molestias en el tobillo, cosa que evitó que pudiera estar para el inicio del campeonato. Volvió a pasar por quirófano por dichas molestias, para extraer un fragmento de hueso.
«Nunca he estado tanto tiempo lesionado. Esto es nuevo para mí. Me siento mucho mejor después de la segunda operación. Cada semana me siento mejor, sin problemas de molestias o hinchazón, prácticamente puedo hacer de todo. Parece que se va acercando el momento de poder jugar».