Si la franquicia de los New York Knicks no es la más difícil de liderar y donde más presión por el éxito hay a causa de la historia, se encuentra entre las cinco primeras seguro. Y el éxito es de lo que menos se ve en los últimos años en la Gran Manzana. Es por eso que muchos aficionados necesitan y exigen ver cambios. Aunque algunos de esos cambios no tengan sentido o no sean la auténtica razón del problema. Y uno de esos cambios que quieren ver los aficionados al equipo de la Gran Manzana es el de su estrella, Carmelo Anthony.
Lo que algunos aficionados piden es un traspaso de Carmelo Anthony a otra franquicia, cosa que Melo no está dispuesto a hacer ni a permitir a causa de su clausula anti traspaso y porque él quiere seguir y ser el futuro de los Knicks. Por concretar más, lo que piden los aficionados es cambiar a su estrella por unos picks que ahora mismo no tienen, y si ya es posible, a Marcus Smart de los Boston Celtics en el paquete.
El querer traspasar a Anthony es probablemente motivo de que con su llegada se crearon unas expectativas falsas e irreales. Muchos se empezaron a pensar de que Carmelo era sinónimo de buen futuro él solito y no es así. El futuro pasa por Melo, si, pero se necesitan más factores para conseguir el ansiado éxito que tanto quieren en Nueva York. Y es que a Carmelo Anthony aún no se le ha dado la oportunidad de liderar a un equipo hacia el triunfo.
Es por eso que desde mi punto de vista, traspasar a Carmelo Anthony sería un error garrafal en los despachos de la Gran Manzana.
Porque los Knicks no deben traspasar a Carmelo Anthony
En primer lugar, porque uno de los motivos por los que se quiere traspasar a Melo es un falso mito. Carmelo Anthony ya no es en absoluto un jugador individualista, que necesite que el ataque se concentre en él y que la pelota pase por sus manos para que él se pueda sentir cómo y pueda producir. Anthony ha progresado como jugador y actualmente es un jugador de equipo que aparte de conseguir grandes aportaciones individuales, también consigue sacar lo mejor de sus compañero. Lo cual es más que necesario en un equipo cuya reconstrucción se basa en el progreso de sus jugadores jóvenes.
En segundo lugar, por Kristaps Porzingis. Porzingis también es un poco el culpable de que los aficionados vean con buenos ojos el traspaso de Anthony a otra franquicia, ya que con el brutal rendimiento que mostró el letón en la primera mitad del curso (su bajada de rendimiento la pueden llamar rookie wall o Kurt Rambis), muchos han visto al jugador capaz de liderar la franquicia en un futuro e innecesaria la aportación del actual líder. Pero la cosa es totalmente al revés. Si que es cierto que Kristaps Porzingis es tan importante para el futuro de los Knicks como Melo. Pero para eso, es necesario al segundo. Me explico. Si Porzingis ha podido progresar este año adecuadamente, ha sido porque ha tenido a Anthony que le ha ido guiando como tutor. Y Carmelo Anthony le puede y le va a seguir guiando para que siga mejorando como cuatro y como jugador en la liga.
En tercer lugar, por Nueva York. Aunque ahora mismo los aficionados se planteen la salida de su estrella, realmente saben que ellos mismos necesitan una estrella que les haga ilusionarse con ver partidos con grandes actuaciones e ir al estadio con esa ilusión de pensar que esa noche cabe la posibilidad de ver una actuación histórica en el Madison Square Garden. Porque esa es la esencia de la historia de los Knicks. (Y por supuesto, porque en España también nos va bien mantener esa ilusión para mantenernos despiertos a las tantas de la madrugada y no tener que dejarnos nuestra economía en redbulls para aguantar partidos sin mucha historia.)
Y en cuarto y último lugar, por la mentalidad y actitud del jugador. A pesar de que el equipo parece que no levanta cabeza y todo lo que se veía bonito en verano ahora se ha vuelto a ver feo, el jugador no ha perdido la esperanza en que la franquicia se levante y sigue mostrando sus ganas de hacer todo lo que este en sus manos para ayudar a hacer mejor al equipo. Algo que no estoy del todo seguro de que Phil Jackson si lo haga. Y es que él quiere ganar, porque lo lleva en los genes. Pero el quiere ganar vistiendo la camiseta de los New York Knicks. Y una mentalidad como esa en una reconstrucción en una ciudad tan crítica como la de Nueva York, es crucial para que funcione el vestuario.
32 años 13 campañas sin pisar una final nba, 3er año consecutivo sin playoff….
Si tanto te desagrada Carmelo no logro comprender por qué sigues leyendo noticias sobre él y comentando en todas lo mismo. A mí si un jugador o un equipo no me gustan no leo sobre ellos…