El divorcio de OKC Thunder con el baloncesto actual

La franquicia busca juventud y físico
OKC Thunder busca ganar desde la defensa y la potencia-Urbanative – Own work (CC)

Estamos en una NBA en la que los triples son lo más importante. Esto es así, no se puede discutir. Que eres un tirador bueno, triple. Que eres regularcillo, triple a ver si cuela. Que no sabes ni botar el balón, triple porque se lo has visto hacer a Curry. En Oklahoma City, se ha producido un divorcio que ha sobrepasado los límites de la ciudad, ya que el equipo de baloncesto-ese deporte dominado por pívots altos como torres francotiradores entrenados cual NAVY SEALs durante años para ganar partidos desde la lejanía, como los cobardes, sin plantarse cara a cara frente a su enemigo y pelear como se ha hecho toda la vida-ha abandonado a su mujer, llamada tiro exterior, y sus hijos predilectos, Kevin Durant y Serge Ibaka, se han ido a continuar sus estudios en la materia a otro sitio donde sean mejor aceptados.

Sam Presti lo tiene claro, y ayer lo volvió a demostrar, con otro traspaso que añade a esta plantilla más juventud y más físico. Mandó a Ersan Ilyasova, el ala-pívot llegado este verano desde Orlando Magic que aportaba experiencia (necesaria para la madurez de Domantas Sabonis) y tiro exterior, y a cambio ha venido un jugador que representa todo lo que busca la franquicia ahora mismo: juventud, físico y defensa. Ese no es otro que el alero Jerami Grant. 2,03 de altura y 2,18 de envergadura, además de un cuerpo hecho para destrozar rivales, son sus características básicas. Si la recibe en el exterior y esperas que meta o ni siquiera intente un triple ya te puedes ir a hacer palomitas para la siguiente jugada. Eso sí, lo que es seguro es que se va a pegar con quien sea necesario, y va a acabar todos los partidos molido a palos pero habiendo inutilizado a algún rival, algún tapón digno de Top 10 de la jornada o tras haber penetrado y empotrado a algún pobre desdichado contra la canasta, ya que cuando entra como un tren, probablemente después de arrancar y dejar atrás a su rival con su cambio de ritmo y su zancada, su cuerpo parece hecho de kevlar, y la única forma de pararle es con alguna flagrante o la reencarnación de Mark Eaton.

Hablando ya seriamente, obviamente Jerami Grant no es la panacea, ni la pieza definitiva para llevar a este equipo a la gloria, pero es exactamente lo que busca Oklahoma City Thunder. En su debut contra Los Angeles Clippers, donde el equipo defendió exactamente como se espera de jugadores de élite de la liga, ya hizo dos tapones, dando una muestra de su poderío. Además, parece que es el elegido para hacer que Kyle Singler deje de jugar tantos minutos y que el equipo no tenga que jugar con solo 4 personas durante más de 15 minutos cada noche. Además, puede defender a aleros y ala-pívots con igual facilidad, y rinde bien en ambas posiciones.

Por un momento me imagino a los Thunder con un quinteto formado por Russell Westbrook, Victor Oladipo, Andre Roberson, Jerami Grant y Steven Adams.No digo que se vaya a usar mucho, ni siquiera un poco y ahora mismo les faltaría química, ya que no es fácil defender como un equipo de élite, pero el físico, la envergadura, y las ganas son tácticas que no se enseñan en baloncesto, se traen ya equipadas. Billy Donovan no es mal entrenador, estamos de acuerdo, pero este quinteto lo coge algún entrenador con buenas tácticas defensivas, aunque sea uno poco conocido, como Tom Thibodeau o Gregg Popovich, ya sabéis, uno de esos novatillos que acaban de entrar en la liga, y si transmite sus conocimientos a estas bestias, el resultado sería el equivalente a poner un muro de ladrillo de siete metros delante de la canasta. Muchos pensarán que no me gusta el baloncesto si digo esto, y que los triples son espectáculo y el futuro del baloncesto, y puede que tengan razón, pero creo sinceramente que un equipo con estas capacidades defensivas, este potencial, y desarrollando una ofensiva que no dependa de los lanzamientos desde Alaska, solo necesita unos pocos retoques para alcanzar la gloria.

El traspaso de Ilyasova por Grant, aparte de significar que Sam Presti probablemente tiene todavía algún movimiento en mente, aunque eso es harina de otro costal, es el final de la relación de los Thunder con el baloncesto actual, y la vuelta a la época donde los más grandes dominaban este deporte. Está claro que Oklahoma se ha alejado no solo un paso de ese estilo de juego, sino que hay kilómetros de distancia; lo que aún está por ver es si esos pasos, esa carrera desaforada, ha sido hacia delante, con un resultado glorioso, o hacia atrás, lo que significaría tener que retractarse de todos los movimientos realizados en pos de crear una “nueva” forma de baloncesto.

De momento, esta misma noche, aunque puede que este artículo se lea cuando ya haya pasado el partido, se enfrentan dos estilos antagónicos, en el que hay algo más en juego que las miradas que le pueda echar Russell Westbrook a Kevin Durant.

No se sabe cómo acabará todo esto para los Thunder, de lo que no tengo ninguna duda es de que me gusta, me consta que no soy el único, y debemos disfrutarlo mientras dure.

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Comentarios (3)
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  • Iván Mejias

    Pues yo no puedo estar más de acuerdo contigo… Si a una defensa que puede llegar a ser excelsa le añadimos las ganas de vencer a GSW y a KD, por lo menos da para ilusionarse.

    • ShadyMamba

      Y añadiendo al mejor base del mundo a la ecuación, el resultado nunca puede ser erróneo…
      Gracias por comentar compañero, me alegro de que te haya gustado.

  • Laura78

    Gran artículo, compañero, y concuerdo contigo, me encantan los tíos grandes que juegan a baloncesto, los pívots,el juego bajo aro. El baloncesto es mucho más que un concurso de triples.