Carmelo Anthony aún confía en Phil Jackson y en su proyecto

El alero está recibiendo muchas críticas

Fuente de la foto: Mark Runyon (CC)
Fuente de la foto: Mark Runyon (CC)

Los New York Knicks han empezado a reconstruir su plantilla a partir de esta Agencia Libre, y una de las principales prioridades de Phil Jackson es incorporar a jugadores que sean beneficiosos a largo plazo, algo con lo que la estrella del conjunto, Carmelo Anthony, no parece estar de acuerdo.

Según los últimos rumores el alero estaría descontento con el ritmo de reconstrucción, algo que ha molestado al propio Melo, quien salió a defenderse afirmando que confía en el «Maestro Zen» y que sigue creyendo en su proyecto, para acabar diciendo que actualmente está disfrutando de lo que queda de vacaciones antes de volver a los entrenamientos.

Sin embargo, el humor del jugador podría cambiar si vuelve a verse en una temporada tan nefasta como la anterior, en la cual los Knicks solo ganaron 17 encuentros.  Durante diciembre, Anthony estaba tan deprimido por perder que llegó a considerar romper la cláusula de no traspaso de su contrato si Phil Jackson llegaba con un traspaso a un equipo contender.

Una vez terminada la temporada, el propio Carmelo confirmó que en diciembre se replanteó su compromiso con el conjunto de la Gran Manzana, pero Phil Jackson se ganó de nuevo su confianza durante una cena en Londres.

El «Maestro Zen» fue preguntado por el New York Post el domingo en la Summer League si ha hablado con Melo sobre las nuevas incorporaciones de los Knicks, encabezadas por Robin López y Arron Afflalo, algo a lo que Jackson dio una negativa. Esto, junto con la divulgación de que Afflalo no había recibido ningún tipo de mensaje de bienvenida ni felicitación de Anthony -ambos fueron compañeros en los Nuggets- desató la especulación de que Carmelo no estaba contento con sus nuevos compañeros de equipo.

El General Manager de los Knicks, Steve Mills, había hablado con el alero sobre los diferentes agentes libres que encajarían en la franquicia y que ésta podría permitirse, ya que con 29 millones para gastar a los Knicks no les quedaba demasiado margen para intentar hacerse con grandes hombres como DeAndre Jordan o Greg Monroe.