Los Boston Celtics ganan a Sacramento y ya son terceros del Este
Sacramento Kings 119 - 128 Boston Celtics

Duelo con morbo el vivido esta tarde pre-Superbowl entre los Boston Celtics y los Sacramento Kings. No venía el morbo por una rivalidad cocida a fuego lento durante años ni por el pique entre dos ciudades con todo una potencia mundial entre ambas, sino por otros factores como la vuelta de Rondo a la ciudad que lo vio crecer como jugador, los rumores que han relacionado a la estrella de los Kings con los Celtics desde que prácticamente pusiese un pie en la NBA y lo contrapuesto de sus estilos de juego. El orden contra el caos, el intelectualismo de la costa este contra el frívolo oeste, el orgullo de los Celtics contra la pasión de los Kings.
Lamentablemente, el encuentro se acabó en un primer cuarto en el que los Boston Celtics renunciaron a su principal aliado, su defensa, para lanzarse en brazos de su peor enemigo, el triple. 46 puntos anotados durante el primer cuarto por parte de los de Brad Stevens que se fueron hasta los 74 al descanso y una ventaja de 16 puntos parecían dar el partido por acabado, lo cual podía ser aprovechado para ir abriendo la primera cerveza de esta tarde de football.
Pero los Boston Celtics, en su infinita generosidad, raro es el día que privan a sus aficionados de un segundo sin emociones. Así, tras ponerse 21 puntos arriba, los jugadores parecieron mirarse y decir: «Oye, esto está acabado y solo vamos por el tercer cuarto ¿qué os parece si no defendemos a nadie y empezamos a lanzar un montón de tiros en suspensión sin pasar el balón más de dos veces? ¡A ver qué pasa!». Lo que pasó fue lo de otras tantas noches, una ventaja que se difumina hasta desaparecer los dos dígitos, encuentro apretado, televisores y ordenadores rotos, el administrador de la cuenta de Celtics Argentina echando humo por la boca y gritos de «Otra vez no» en casa de todo aficionado que se precie.
Por su parte, los Kings intentaban aprovechar las circunstancias aunque sin demasiado éxito mientras sus aficionados solo pedían que DeMarcus Cousins no se quedase por Massachusetts; y que, por favor, no echasen a George Karl ahora que se habían aprendido su nombre tras entrar en playoffs y pensar que a este, por fin, seguro que no le echaban.
Finalmente, Isaiah Thomas decidió poner fin a tamaño despropósito, anotó 10 puntos y los Boston Celtics se colocan como la tercera potencia de la Conferencia Este. Por su parte, los Sacramento Kings atraviesan una nueva travesía por el desierto en cuanto a resultados se refiere. No pasa nada, en unas semanas ganarán cinco seguidos y todo serán vino y rosas en los baratos playoffs del oeste. La única pregunta es bajo el mandato de qué entrenado lo harán.