Minnesota supera a Toronto con partidazos de Towns y DeRozan

Toronto Raptors 112 - 117 Minnesota Timberwolves

Fuente: Dennis Adair (CC)
Fuente: Dennis Adair (CC)

Minnesota Timberwolves y Toronto Raptors se enfrentaban anoche el último partido de ambos antes del parón del All-Star; siempre importante empezar estas mini vacaciones con buen sabor de boca. Además, se trata de un encuentro siempre especial, ya que Andrew Wiggins es la promesa canadiense del futuro y los Raptors no esconden su deseo de verle un día defendiendo su camiseta. Más allá de ello, los Timberwolves jugaban en casa y querían conseguir la que sería la tercera victoria en cuatro partidos si lograban la W, hecho que renovaría mínimamente las esperanzas tras un par de meses realmente nefastos para ellos. Los Raptors, por su parte, se encuentran cómodamente instalados en la segunda posición del Este; pero tenían a los Cavaliers a solamente un par de encuentros de diferencia, y conseguir la primera plaza de la Conferencia sería un logro por el que sin duda van a intentar pelear. Kevin Garnett, Nikola Peković, Kevin Martin y Tayshaun Prince eran baja confirmada en los locales, mientras que los Raptors no podían contar una vez más con DeMarre Carroll ni James Johnson como jugador más destacado.

El partido tuvo dos características principales nada más empezar, los porcentajes altos y una enorme cantidad de faltas personales (los Timberwolves estaban lanzando tiros libres por cada falta recibida cuando solo se habían jugado 5 minutos de partido). Este hecho lo aprovecharon los locales para mantenerse por delante en el marcador, con 9 de sus primeros 17 puntos desde la línea. Sin embargo, el acierto exterior y también la ayuda de los tiros libres puso por delante a los Raptors mediado el primer periodo, con un parcial de 15-2 que les dio hasta 8 puntos de ventaja y les aupó hasta el 32-26 con el que finalizaron el cuarto.

En el segundo los minutos siguieron transcurriendo siguiendo el mismo patrón, los Raptors muy acertados en el tiro exterior y moviendo mejor el balón y los Wolves anotando a duras penas aparte de irse a la línea de libres de vez en cuando; con lo que la diferencia se estabilizó alrededor de la decena de ventaja para los visitantes. A 4 minutos para el descanso Bismack Biyombo tuvo una muy mala caída tras finalizar un alley-oop y tuvo que marcharse a vestuarios. Eso, junto con las 3 personales de Valanciunas, obligaron a Dwane Casey a jugar los minutos finales con Nogueira y Scola como hombres interiores, hecho que aprovecharon la pareja KAT-Dieng para comérselos bajo tableros y reducir una diferencia que había llegado a ser de 18 puntos a solamente 10 en apenas un par de minutos. Eso sí, DeRozan apareció de nuevo con un par de canastas al final y dejó el 68-55 con el que se fue al descanso.

El inicio de cuarto de Karl-Anthony Towns fue tan espectacular que, con gran ayuda de Ricky Rubio también, en 4-5 minutos los Timberwolves habían igualado el marcador; con Wiggins en labores defensivas sobre DeRozan y asfixiando a los Raptors en cada posesión. La única buena noticia para los canadienses era la vuelta de Biyombo después de esa mala caída y solamente cuando Wiggins se marchó al banquillo y DeRozan pudo activarse y realizar su juego ofensivo cuando los Raptors tuvieron un respiro. Sin embargo, la segunda unidad de los locales no dejó de presionar, y solo permitió un punto de diferencia tras 36 minutos partido, 89-88.

La primera y la segunda mitad parecían dos partidos completamente distintos y diametralmente opuestos, ya que ahora eran los canadienses los que pasaban dificultades para generar buenos tiros en ataque y se veían superados también cuando defendían. Los Wolves se encontraban cómodos, habían retomado el liderato nada más iniciarse el último período y parecía que todo les iba de cara en el encuentro. De nuevo las faltas personales se hacían las protagonistas del partido (hasta 3 encadenaron los Raptors en 1 solo minuto, las 3 a Wiggins) y Wiggins, que se había quedado sin anotar en el tercero, se había puesto el mono de trabajo. En los Raptors seguían siendo DeRozan y un poco de Valanciunas los principales activos ofensivos, y se mantenían muy muy cerca en el marcador con los minutos consumiéndose. Las ventajas no superaron en los dos últimos minutos los 3 o 4 puntos, siempre con los Wolves por delante pero con los Raptors peligrosamente cerca. A falta de 35 segundos y 3 puntos de distancia se produjo la que seguramente sería la jugada decisiva, con un gran tapón de Towns a Joseph y con los posteriores tiros libres que alejarían un poco más a los Wolves. Pese a que Dieng cometió un par de errores imperdonables (falló 2 tiros libres e hizo falta a Lowry en un intento desesperado de triple), finalmente no tuvo que lamentarlo su equipo, que se llevó una disputada victoria por 112-117.

Resumen estadístico:

  • Toronto Raptors: DeMar DeRozan (35p), Kyle Lowry (14p-7a) y Jonas Valanciunas (12p-7r).
  • Minnesota Timberwolves: Karl-Anthony Towns (35p-11r-3t), Andrew Wiggins (26p), Ricky Rubio (19p-8r-8a), Gorgui Dieng (14p-10r-6a) y Zach LaVine (13p-5a).