Cómo vencer a Golden State Warriors

Claves, estadísticas y un poco de opinión

Fuente: Keith Allison (CC)
Fuente: Keith Allison (CC)

Un proyecto perfecto

Golden State Warriors, el equipo de moda. Cuando hablamos de los de la bahía se nos viene a la cabeza un nombre, Stephen Curry, el MVP y jugador más en forma del planeta. Después, Draymond Green, polivalente y decisivo como pocos. Klay Thompson, otro All-Star, el otro Splash Brother. También Steve Kerr, el genio que desde el banquillo ha perfeccionado y unificado sistemas para culminar en un equipo prácticamente imparable.

El proyecto que se ha llevado a cabo en San Francisco está a la altura de los más grandes de la historia, aunque no ganasen ningún anillo más y este verano se desmontara el equipo. Desde draftear piezas claves, además de Curry, Thompson y Barnes en puestos de lotería, Green, fundamental para Kerr, y Ezeli en segunda ronda. Más fichajes de veteranos, como Andre Iguodala, Shaun Livingston o Leandro Barbosa, y traspasos muy positivos, como el que trajo a Andrew Bogut.

Pero el proyecto va más allá de magníficas decisiones de la gerencia en cuanto a jugadores. Mark Jackson hizo su papel, desarrolló jóvenes e implantó un sistema que, sin ser el más efectivo e ideal, lanzó a estos Warriors al primer plano de equipos jóvenes de la liga. Después, apostar por un analista y ex-jugador con uno de los cerebros más privilegiados a la hora de entender el baloncesto, Steve Kerr, para ajustarlo todo y crear una máquina del baloncesto.

Jugadores, entrenadores y gerencia. Todo en los Warriors tiene un sobresaliente de nota. Además han creado una cultura, una identidad de equipo, necesaria para instaurar tu dominio en la NBA. Poco a poco y con trabajo duro, los Warriors pasaron de ser un equipo entretenido a un titán del deporte de la pelota naranja. Entretienen y arrasan, divierten e hipnotizan con su juego.

El mejor equipo de la historia

Mientras escribo estas líneas, los Warriors llevan un balance de 55 victorias y 6 derrotas y se enfrentan la próxima madrugada a Orlando Magic. A falta de 21 partidos de temporada regular, Golden State tiene a tiro el 72-10 de los Chicago Bulls de Michael Jordan. Con terminar la campaña 18-3 superarían a His Airness y Phil Jackson. Aunque todavía están lejos de los seis anillos que consiguieron los de Illinois, ya llevan uno y dos temporadas seguidas con balances espectaculares. Por algo se empieza.

Sin duda alguna son a día de hoy el rival a batir. En el Salvaje Oeste Oklahoma City Thunder y Los Angeles Clippers parecen quedarse algo por detrás de San Antonio Spurs, que cuando despierte en postemporada es el favorito para quitarle el puesto en Las Finales a Curry y los suyos. En el Este, los Cleveland Cavaliers de LeBron James y en menor medida Toronto Raptors les plantarán cara en unas hipotéticas Finales.

Las cifras no mienten y estos Warriors, que parecen dejarse algo en defensa durante la temporada, arrasan y raro es el partido que no superan los 110 puntos. Pero las estadísticas avanzadas muestran la realidad de su gran defensa y de su mortal ataque. En el siguiente cuadro vemos su offensive y defensive rating (puntos a favor/recibido por un equipo cada 100 posesiones), el net rating (diferencia entre off. y def. rating) y el pace (número de posesiones de un equipo por 48 minutos). En todas estas clasificaciones son top 5 de la liga, salvo en def. rating, donde han caído en las últimas semanas hasta el sexto puesto de la liga.

Partidos Off Rating Def Rating Net Rating Pace
61 112.2 100.3 11.8 102.22

Entonces, ¿cómo haces frente a este equipo? Cómo vencer a un equipo que cuenta con el mejor jugador del planeta hora mismo, Curry; un jugador diferencial, Green; un tirador y defensor de élite, Thompson; dos forwards atléticos, Barnes e Iguodala; centers defensivos, Bogut y Ezeli; un banquillo variado; y un experto en táctica en el banquillo, Kerr. Un equipo al que las estadísticas, tanto avanzadas como de balance de victorias, sitúan en marcas nunca vistas. Un equipo que parece destinado a recoger su segundo Trofeo Larry O’Brien consecutivo. Eso precisamente trataré de desgranar en los siguientes párrafos, cómo vencer a Golden State Warriors.

Guía para vencer a un campeón

Voy a meterme en la piel de un entrenador de la NBA, de los que tienen las estadísticas avanzadas en la mano derecha y los partidos del próximo rival en la mano izquierda. Digamos, un Brad Stevens. Lo primero es revisar los partidos que a los Warriors han ganado de forma ajustada o han perdido en lo que va de temporada:

  • 4 de noviembre: victoria contra Clippers, 108-112
  • 14 de noviembre: victoria contra Nets, 99-107 (OT)
  • 17 de noviembre: victoria contra Raptors, 110-115
  • 19 de noviembre: victoria contra Clippers, 124-117
  • 30 de noviembre: victoria contra Jazz, 106-103
  • 5 de diciembre: victoria contra Raptors, 112-109
  • 11 de diciembre: victoria contra Celtics, 124-119 (2OT)
  • 12 de diciembre: derrota contra Bucks, 95-108
  • 25 de diciembre: victoria contra Cavs, 83-89
  • 30 de diciembre: derrota contra Mavs, 91-114
  • 31 de diciembre: victoria contra Rockets, 114-110
  • 2 de enero: victoria contra Nuggets, 108-111
  • 13 de enero: derrota contra Nuggets, 110-112
  • 16 de enero: derrota contra Pistons, 95-113
  • 30 de enero: victoria contra Sixers, 108-105
  • 19 de febrero: derrota contra Blazers, 105-137
  • 20 de febrero: victoria contra Clippers, 115-112
  • 27 de febrero: victoria contra Thunder, 121-118
  • 1 de marzo: victoria contra Hawks, 105-109
  • 6 de marzo: derrota contra Lakers, 95-112

Después de esta lista, muy corta para la cantidad de derrotas y partidos ajustados que tiene un equipo en una temporada, ¿qué tienen la gran mayoría en común? De los 20 partidos registrados, en 15 de ellos los Warriors han sido visitantes y en tan solo 5 locales. Parece una obviedad y es que lo es, Golden State es mucho más mortífero cuando juega en casa. Solo ellos y Spurs mantienen a cero el casillero de derrotas como local esta temporada, mientras los equipos que van por detrás suya en la clasificación acumulan cinco, seis, ocho e incluso diez derrotas en casa.

Si te enfrentas a ellos en una serie de Playoffs van a tener el factor cancha, pero ganar la mayoría de tus partidos como local marca diferencias, y sino que se lo cuenten a LeBron James. Los números de los Warriors empeoran cuando juegan como visitantes, algo que con la estrategia adecuada los equipos locales deben aprovechar.

Localización Partidos Off Rating Def Rating Net Rating Reb% Pace
Local 26 113 96.7 16.3 51.9 100.9
Visitante 35 111.6 103 8.5 50.9 103.2

Los que estéis leyendo pensaréis, «¿en serio una clave es que son peores fuera de casa? Vaya genio el redactor». Pero es sin duda lo primero a mirar. En casa son mejores y, además de las cifras, solo hay que observar unos minutos para ver y escuchar su superioridad. Los equipos que juegan en el Oracle Arena salen condicionados, saben a lo que se enfrentan. Un pabellón que más bien es un fortín, donde salir con la victoria es digno de leyenda. La motivación del banquillo y, sobre todo, la de la grada. Ya dijo Monty Williams. ex-entrenador de New Orleans Pelicans, que los decibelios en el Oracle en la serie de primera ronda de Playoffs debían superar los máximos permitidos. Desde la TV el Oracle parece un paraíso, y lo es para los Warriors, pero para el resto de equipos es un auténtico infierno.

Pasamos ahora a uno de los puntos más destacados que, sin duda, generará controversia en muchos de los lectores. Ganar a los Warriors con sus estrellas en pista es muy complicado, por lo que buscar que dejen la pista lo antes posible es más que inteligente. Todos pensaríamos de primeras, «buscamos a Stephen Curry y le sacamos faltas». Es algo lógico y desde el pick-and-roll, donde GSW tiende a hacer cambio defensivo, se pueden encontrar emparejamientos que hagan daño. Pero no, al jugador que hay que sacar del partido es a Draymond Green, el jugador diferencial de estos Warriors. Draymond Green y no Stephen Curry es el jugador que más notan los Warriors que no está en pista. Las estadísticas avanzadas así lo avalan.

On court Partidos Minutos Off Rating Def Rating Net Rating
Stephen Curry 58 1968 116.4 96.9 19.5
Draymond Green 60 2066 116.3 96.9 19.4
Off court Partidos Minutos Off Rating Def Rating Net Rating
Stephen Curry 61 990 103 107.7 -4.7
Draymond Green 61 892 102.2 108.9 -6.7

Aquí lo importante es fijarse en el net rating. Al ver estas estadísticas se aprecia que los Warriors juegan mejor cuando está Stephen Curry en pista, aunque habría que mirar en qué quintetos, pero notan más cuanto no está Draymond Green. En definitva, sacar a Green del partido es la mejor decisión.

Otro dato muy importante: Draymond Green es el segundo jugador de la liga con más técnicas recibidas. El forward formado en Michigan State suma un total de 13 en lo que va de campaña, solo por detrás de DeMarcus Cousins, y es uno de los jugadores que más faltas realiza, con 3.1 por partido. Con una defensa agresiva, un poco de trash talking y buscando emparejamientos que generen ventaja sobre el Warrior, sacarle del partido tanto por faltas como mentalmente (algo que ya le ha pasado esta temporada) otorgan muchos puntos de camino a la victoria.

Desde luego la tarea no es sencilla, se trata de un jugador capaz de defender las cinco posiciones y con una defensa de élite, que ya estuvo muy cerca de darle el D-POY la pasada temporada. Pero bien con un hombre alto con recursos en la pintura o un jugador más rápido desde fuera, sacar por faltas a Green es algo que varios equipos han conseguido.

Quiero hacer un inciso para hablar de Draymond Green. Los Warriors a diferencia de la gran mayoría de equipos no dependen tanto de sus estrellas, y estas a su vez han explotado (más aún) por el sistema que tienen. Hay dos piezas que han hecho que este equipo pase de ser muy bueno a increíblemente bueno. La primera es Steve Kerr. El ex-jugador lleva tan solo temporada y media en el equipo, pero desde el primer día quiso dejar huella. Devolvió a Harrison Barnes a la titularidad para dejar a Andre Iguodala, un generador de juego, con la segunda unidad y así equilibrar los quintetos. Además de profundos cambios en el espaciado y en diversas jugadas, como incluir movimientos de los San Antonio Spurs o meter el pistol action con algunos cambios. La segunda y definitiva pieza es Draymond Green. Cuando empezó la pasada temporada, Green era el suplente de un David Lee fundamental para los Warriors y aunque ya era buen jugador nadie veía hasta donde llegaría. Lo único malo que le ha ocurrido a Golden State en temporada y media es la lesión, precisamente, de David Lee, la cual no fue muy grave y puso a Green como titular. Este hecho, la lesión de Lee, fue finalmente positivo para los de la bahía, ya que permitió que Green explotase definitivamente y no dejaría ya el rol de titular, en detrimento del veterano Lee. Desde que Green es titular, el balance de Golden State es de 120-21. No digo que Green sea el mejor, pero si la pieza definitiva de este perfecto entramado que son los Warriors.

Uno de los puntos débiles de los inicios de Kerr con GSW era la defensa del pick-and-roll de Curry y Lee. Hablamos de dos jugadores inteligentísimos pero con problemas defensivos, sobre todo ante rivales físicamente superiores. Los rivales usaban era brecha para atacar el aro de los guerreros, algo que con Green ya no pueden hacer. Ofensivamente el P&R entre Curry y Lee generaba muchos puntos, aunque en defensa flaqueaba. Pero con el P&R Curry-Green, los Warriors han encontrado una de sus mejores y más definitivas armas.

Para empezar, Green bloquea mejor que Lee, es más fuerte y puede poner bloqueos duros que den más espacio a Curry. Además Green tira muy bien de tres, algo que no hacía Lee aunque este utilizase mucho el tiro de media distancia. También Green es mejor pasador, y eso que Lee es realmente bueno. Sin olvidar por supuesto que Curry lleva el balón, uno de los mejores de la liga en el dribbling y capaz de anotar desde donde sea.

Muchos equipos deciden hacer el dos contra uno a Curry en el bloqueo con el objetivo de que pierda la pelota y no te clave un triple de diez metros. Y este es el primer error. Cuando haces el dos contra uno, los Warriors ya consiguen lo que querían: espacios para circular el balón. Les sirves en bandeja de plata lo que buscan.

¿Entonces cómo defiendes este movimiento? Los Cavaliers en las Finales tuvieron un muy buen planteamiento. Al principio hacían el dos contra uno para evitar el destrozo de Curry, pero eso conlleva tiros abiertos y líneas claras hacía el aro. Si quieres ganar a los Warriors debes parar este P&R, sobre todo en Playoffs, cuando aumentan el uso de este movimiento, capaz de generar muchos puntos. Para evitarlo lo ideal es que el jugador que defiende a Curry (no tiene porque ser siempre un base, Avery Bradley para los Celtics) pase por encima del bloqueo, lo más pegado posible al MVP, mientras el defensor del poste hace una ayuda larga, manteniéndose entre Curry y Green para recuperar la posición de su defensor una vez que su compañero recupere su posición con Curry.

Si un equipo utiliza a su mejor defensor sobre Draymond Green, jugador encargado de bloquear, los Warriors hacen después otro bloqueo, esta vez con el poste. Esto le ocurrió por ejemplo a San Antonio Spurs, que para frenar este recurso puso a Kawhi Leonard con Green y al final dio peor resultado. O le pones y buscas la forma de ajustar, o no le pones con Green. Personalmente no pondría al mejor defensor de mi equipo sobre Green, que a pesar de su versatilidad está mucho más limitado de cara al aro que jugadores como Curry o Thompson.

También he mencionado que en defensa era uno de los puntos débiles de estos Warriors, pero con Green defienden mejor. Para batir en el pick-and-roll la defensa de Green o uno de sus interiores fuertes hay que buscar el cambio defensivo. En este aspecto los de San Francisco recurren asiduamente al cambio defensivo, lo que permite claras ventajas.

Pero Golden State tiene respuesta a la hora de estos emparejamientos. Si llegas con tu jugador grande (no tiene porque ser un interior, LeBron James como ejemplo) cerca del aro en una buena posición y tu equipo está abierto, puedes encontrar ventajas para anotar, pero los Warriors harán un fuerte dos contra uno para evitar esto y que la pelota salga de nuevo. Aquí es donde la circulación de balón y posicionamiento de los jugadores entrará en juego.

Hablemos ahora de las segundas unidades. Aunque Kerr disponga de jugadores como Shaun Livingston, Leandro Barbosa, Andre Iguodala, Festus Ezeli o Anderson Varejao, la segunda unidad en sí de los Warriors produce resultados negativos. Hay de media unos 16 minutos por encuentro en los que coinciden Curry y Green en el banquillo, es ahí cuando tu equipo tiene que sacar a sus jugadores importantes, cargarles de minutos y aprovechar que hay una ventaja.

El partido contra Boston Celtics con doble prórroga es un buen ejemplo. Con las segundas unidades en pista y el partido prácticamente sentenciado en el tercer cuarto, los orgullosos verdes se metieron de nuevo en el encuentro con un parcial de 11-0. Aunque finalmente no ganaron, ayudaron mucho a unos Milwaukee Bucks que provocarían la primera derrota de los Warriors al día siguiente. Con los de Wisconsin pasó lo mismo, de nuevo segundas unidades en pista y un parcial de 18-3 mató el partido para que los de Jason Kidd tomasen la delantera para el resto del encuentro. En la derrota contra Dallas Mavericks igual, ya que los tejanos marcaron un parcial de 16-7 que rompió el partido en el segundo cuarto. La gran victoria de los Nuggets también saca este dato, aunque en este caso los de Colorado no infligieron un gran parcial, la segunda unidad de Golden State no aportó nada durante los primeros minutos del cuarto periodo y cuando volvieron los titulares la ventaja de los Nuggets seguía en los diez puntos.

La segunda unidad de los Warriors es peor por un concepto simple y fundamental para este equipo: el spacing. Cuando la segunda unidad está en pista, los interiores son Marreese Speights, Festus Ezeli, Kevon Looney, James McAdoo, Anderson Varejao o, antes de ser cortado, Jason Thompson. De estos jugadores ninguno es fiable o tira desde el exterior, y el que mejor lanza es Speights, que está jugando menos y produciendo de forma más irregular esta temporada. Esto colapsa la pintura y la media distancia, con menos movimiento y menos espacio para que el equipo juegue a lo que le gusta y a lo que se le da bien. En la siguiente imagen se aprecia a la perfección el pobre espaciado que tiene la segunda unidad de los Warriors.

Y quién ha supuesto una baja importantísima en la segunda unidad de los Warriors. Por supuesto, David Lee. En el actual jugador de los Mavericks tienes un generador de juego, un buen lanzador de media e incluso larga distancia, un gran pasador y un buen anotador al poste, justo lo que no tienen ahora en la bahía y que pueden echar de menos cuando llegue el momento decisivo. Lee mejoraría el spacing del equipo saliendo desde el banquillo y podría combinarse a la perfección con cualquiera de los interiores. En Las Finales ya fue clave, cuando los Cavaliers parecían dar con la fórmula para frenarles y Lee apareció para revolucionar la serie desde el poste y, después de no contar apenas para Kerr, ser fundamental en la consecución del anillo.

Un punto importante es el del pace. Este concepto hace referencia al ritmo del partido, al número de posesiones que se juegan. Los Warriors juegan a un ritmo trepidante, son muy buenos tanto en contraataques como en la early offense que pusieron de moda los Phoenix Suns de los Seven Seconds or Less. Aquí depende de cómo sea tu equipo, pero la idea inicial es frenar su ritmo de juego, bajarlo como hicieron los Cavs en algunos partidos de Las Finales. Aquí o tienes un balance defensivo sólido o estás perdido.

Es muy curioso, ya que si atendemos a los datos los Warriors juegan más posesiones cuando pierden que cuando ganan. Por lo tanto; ¿hay que frenar o acelerar su ritmo? Mi opinión tras ver victorias y derrotas de los Warriors es que depende de tu equipo. Los Mavericks, por ejemplo, más que frenar contragolpes de los de Kerr hicieron buenos balances defensivos que evitaban canastas fáciles, aunque alguna siempre se cuela y más si son los Warriors claro.

Quería hacer hincapié aquí en «claves» que he visto por Twitter para frenar a GSW así como «que den muchos pases». Se trata del equipo que más asistencias reparte en la NBA y ,junto a Spurs y Hawks, quienes más balones pasan. Si tu objetivo es batir el récord histórico de puntos en contra, permite que pasen todo lo que quieran y lo lograrás fácilmente.

Para cerrar este apartado nos centramos en las jugadas que nacen desde la banda (SLOB – Sideline Out of Bounds), línea de fondo (BLOB – Baseline Out of Bounds) y tras tiempos muertos. Estas jugadas son las ensayadas, las que mejor puedes preparar en los entrenamientos y que en tiempos muertos puedes refrescar, por lo que los jugadores salen a pista con una idea muy clara de lo que deben hacer. Aquí los Warriors son expertos, especialmente Kerr y su staff que diseñan las jugadas. Son el equipo de la liga que más puntos por posesión produce si juntamos los tres apartados. Defender esto es más fácil de lo que puede parecer.

Para frenar o evitar que anoten en este tipo de situaciones lo primero a mirar es la posición del jugador que defiende al que saca, especialmente cuando es de fondo. Los Warriors no buscan lo primero ni el triple ni el tiro de media distancia, aunque puedan hacerlo, sino una entrada clara hacia el aro. Buscan vaciar la pintura y encontrar una superioridad. Por lo tanto el jugador que defiende al que saca debe colocarse entre el balón y el aro para dificultar el saque. Lo otro ya está dicho, fijarse en los bloqueos y proteger el aro para que no haya espacios. Buscan liberar la zona y eso es lo que hay que evitar.

Receta para vencer a un campeón

Obviamente todo lo descrito anteriormente no lo pueden realizar todos los equipos ni todos los jugadores. Si todo el mundo pudiese hacerlo, vencer a Golden State sería demasiado fácil. Pero, ¿qué se necesita para vencer al equipo de Stephen Curry?

Lo primero y más necesario es un rim protector de élite, un cierre de la pintura, un ancla en la zona. No todos los equipos disponen de una figura así. En esta lista encontramos jugadores como Tim Duncan, Rudy Gobert, Hassan Whiteside, Serge Ibaka, John Henson, DeAndre Jordan si le apetece o Timofey Mozgov. En el caso del ruso mejor tomar como referencia sus Playoffs de 2015, este año está más flojo como protector de aro.

También se necesitan jugadores atléticos y muy buenos en defensa capaces de defender las posiciones de SG, SF y PF, al menos dos. Siguiendo la lista anterior salen nombres como Danny Green y Kawhi Leonard, Iman Shumpert y LeBron James, Avery Bradley y Jae Crowder (aunque los Celtics no tengan rim protector de élite), Khris Middleton y Giannis Antetokounmpo, Dwyane Wade y Luol Deng, o Alec Burks y Gordon Hayward. En menor medida Jeff Green y Luc Mbah a Moute para los Clippers.

Por último un requisito fundamental es tener un hombre grande que sea un gran pasador (al igual que durante todo el artículo, hombre alto no implica interior, y menos contra los Warriors). De nuevo encontramos a Leonard, James, Antetokounmpo y Hayward, además de Blake Griffin o Kevin Durant.

No son todos desde luego, pero si algunos de los nombres que necesitas para vencer a los Warriors siguiendo este esquema. Lo curioso es que dentro de esta supuesta lista que he creado, estarían equipos como Cavaliers, Spurs, Clippers, Heat u OKC, que no suman ninguna victoria entre ellos en lo que va de temporada contra Warriors. En cambio Bucks, que sí cumple todos los requisitos, Celtics, solo algunos, Pistons, Nuggets, Lakers y Mavericks son quienes les han endosado derrotas. No se trata precisamente de los equipos de élite en la NBA.

La alineación más brutal de la NBA

Jugar en casa, sacar del partido a Green, el pick-and-roll entre Curry y el propio Green, aprovechar cuanto está su segunda unidad en pista, controlar el ritmo de sus contraataques, diseñar las defensas de fondo y banda… Pero aún queda la piedra más grande de este recorrido.

En el cuarto partido de las pasadas Finales, Steve Kerr introdujo un pequeño cambio en la alineación titular que a la postre provocaría que los Warriors ganasen su primer título en 40 años. Reemplazó a Andrew Bogut, su pívot y rim protector titular, por Andre Iguodala, otro bajito para abrir espacios. La fórmula funcionó a la perfección, Golden State ganó 103-82, remontó la serie y el small-ball les daría el Trofeo Larry O’Brien de nuevo.

Small-ball. Podrían publicarse artículos y artículos sobre este tema y cómo está actualmente en la NBA, pero no es el caso. El small-ball se juega por la falta de interiores que sean capaces de anotar por sí mismos en la pintura, por eso triunfa actualmente, ya que la etapa actual escasea de pívots dominantes, aunque algunos comiencen a asomar las fauces. Por eso jugadores con recursos al poste son los que, en ataque, rompen más este sistema aunque sea complicado por la capacidad que tienen para cerrarse en la zona. Se vio con LeBron James en Las Finales. Otros como LaMarcus Aldridge/Tim Duncan, Blake Griffin, Kevin Love o Chris Bosh cumplen dicha función.

Elaboración propia
Elaboración propia

Aquí tenéis una tabla con las cinco alineaciones más utilizadas en lo que va de curso por Steve Kerr, en ella está el quinteto predilecto del small-ball resaltada en amarillo. La tercera en minutos y, con diferencia, la que mejor le funciona a este equipo. Su defensa es bastante buena, permitiendo tan solo 94.8 puntos por 100 posesiones, pero los de la bahía pueden sacar quintetos con mejor defensa. La fuerza de este quinteto reside en su brutal ataque, con 144 puntos por cada 100 posesiones, ¿cómo frenas esto?

De nuevo y al igual que he explicado antes, si no puedes hacer dos contra uno a su pick-and-roll, menos cuando tienen un quinteto de small-ball. Con cuatro abiertos y el interior haciendo de roll man, todo el espacio generado por los Warriors termina en una gran cantidad de tiros abiertos. En el vídeo sale David Lee, aunque es el mismo papel que hace Green, solo que el veterano fue decisivo en Las Finales y me parecía necesario que saliera.

A Cleveland esto le mató, ya que Mozgov no llegaba a las esquinas y los exteriores tenían demasiados tiros abiertos, especialmente Iggy y Barnes. Aquí de nuevo hay que hacer hincapié en el balance defensivo, ya que los de Ohio permitieron puntos al contraataque porque su center, Mozgov, estaba emparejado con el forward atlético de turno, de nuevo Iggy y Barnes. De defender a Green se encargó principalmente Tristan Thompson en la serie.

David Blatt permaneció con un quinteto de grandes en pista, con James, Thompson y Mozgov en el frontcourt. Es lo que hay que hacer, permanecer más grande que los Warriors y pelear el rebote, tienes que ganarles el rebote. Su quinteto small-ball/criminal tiene un porcentaje de captura de rebotes del 54.5 por ciento (porcentaje de rebotes que capturan los jugadores de ese quinteto en pista). Si bien no es una cifra de élite, es una cifra realmente buena. Es necesario ganarles el rebote cuando tengan este quinteto en pista para sobrevivir, y para entrar un poco en contexto vamos a comparar el rebote de este quinteto con el porcentaje de rebotes de los mejores quintetos de los contender (mejores quintetos según net rating).

  • Spurs: Parker, Ginóbili, Leonard, Aldridge, Duncan – 58%
  • Cavaliers: Dellavedova, Smith, James, Thompson, Mozgov – 54.5%
  • Raptors: Lowry, Joseph, Ross, Patterson, Biyombo – 51.3%
  • Thunder: Westbrook, Roberson, Durant, Ibaka, Adams – 56.2%
  • Clippers: Paul, Reddick, Crawford, Johnson, Jordan – 52.5%

El ritmo de juego contra este tipo de juego tiene que ser lo más bajo posible siempre y evitar que den pases. Cuando Golden State corre y pasa es cuando despliegan su juego. Lo ideal es dejarles por debajo de tres pases por posesión de media en el encuentro, con un juego pesado, embarrado y apurando las posesiones. Para atacar su buena defensa de nuevo se recurre a buscar ventajas y cuanto más cerca del aro sean mejor, como LeBron James en Las Finales. Es importante rodear el perímetro de tiradores y que el pívot, sino es el que está en la pintura, corte al aro cuando se produzca la acción.

Este tipo de alineaciones, con todas sus variantes (Barbosa, Rush o Livingston) además del quinteto criminal, permiten que la defensa se cierre mucho sobre el jugador que tiene el balón en la pintura para, cuando el balón salga de nuevo, volver los jugadores al exterior rápidamente. En la última jugada del vídeo anterior se ve ligeramente (disculpad la calidad) como Thompson pone un bloqueo al defensor de Shumpert para que este tenga un tiro cómodo. Todo esto ocurre en el lado contrario al del balón, donde la ayuda defensiva es más larga.

Lo complicado de todo esto no es escribirlo, a pesar de las horas de documentación que te pueda llevar un artículo así. Lo complicado es conseguirlo de verdad, aunque desde mi punto de vista las cosas cambiarán bastante en los Playoffs. En el Oeste Thunder o Clippers, ante sus últimas opciones de Finales, darán absolutamente todo, aunque a día de hoy estén un escalón por debajo, y mientras los Spurs, que como un dragón permanecen dormidos hasta que llegan los saqueadores de su tesoro, van andando y arrasando por la regular season. En el Este no todo serán los Cavaliers, a pesar de que el cambio de entrenador, problemas de química, mala defensa y el mal estado de Irving no nos permitan ver su mejor forma, los Raptors parecen haber dado un paso adelante esta temporada y solo espero que no se vuelvan a convertir en Piecito y sus amigos del Valle Encantado de los últimos Playoffs.

Podemos estar viendo algo grande. El equipo que bata el récord de los Bulls de Jordan, el equipo que gane varios anillos e instale un nuevo dominio en la liga, el jugador que gane varios MVPs y provoque en los rangos de tiro de toda una generación unas distancias nunca vistas. No sabemos, ni yo ni nadie, lo que pasará, pero hay algo que es un hecho. Estos Warriors no son una casualidad, son fruto de un trabajo constante e impresionante a lo largo de los años que ha creado una máquina del baloncesto prácticamente imparable. Puede que les paren los pies, o puede que no, lo único que podemos hacer es disfrutar de ellos y seguir tratando de descifrar el a priori imposible enigma de cómo vencer a estos Golden State Warriors.