Sam Hinkie muere con las botas puestas junto a «The Process»

La presión de Josh Harris y los Colangelo han acabado con su carrera

Parece que Sam Hinkie ha decidido saltar del barco en vez de quedarse relegado en una esquina esperando acatar órdenes. Mediante una carta dejando claro que ha significado el proceso, y hasta que punto ha llegado, ha decidido acabar con sus 3 años llenando el tanque como se suele decir por EEUU. Su caída en picado se inició en diciembre cuando los Sixers decidieron acoplar a Jerry Colangelo a la organización para «mejorar la fachada».

El siguiente empujón para que Sam Hinkie saltase por la borda vino cuando Joshua Harris, propietario de la franquicia, declarase ante los medios que estaban trabajando para reconstruir su oficina central. La muerte de «The Process» estaba cada vez más cerca, y Hinkie lo sabía, detallándolo en su carta de 13 páginas. Antes de que olvides del todo a este inusual GM, que pasará a la historia por ser el ejecutivo que más ha apostado por la calidad entre jóvenes, haz un breve inciso para preocuparte por quién es este controvertido personaje: ¿Quién es Hinkie y qué papel desarrolla en Sixers?.

El camino ahora es llano y libre de obstáculos para la familia Colangelo que ha aceptado el poder que se le otorga por parte de Josh Harris. Jerry Colangelo (padre) ha mejorado mucho la visión que se tenía de la franquicia, y apuesto a decir que ha estado presionando al propietario de ésta para renombrar encargado de oficina. A partir de el lunes comenzará a trabajar junto a su hijo por segunda vez desde su encontronazo concretado en Phoenix Suns.

Los informes que se conocieron tras todo el escándalo de la renuncia, dijeron que el plan era que Sam Hinkie trabajase junto a Bryan Colangelo, y la decisión del antiguo GM de los Sixers sorprendió a todos porque creían que tenían su aprobación. Colangelo Jr. se encargaría de tratar con agentes libres y otros equipos, ya que la labor de Hinkie en este campo dejaba mucho que desear debido a las quejas de algunos agentes quejándose por sus formas. Además se decía que Sam muy dificilmente podía confiar en alguien que no perteneciese a su círculo. Fueran ciertas o no estas acusaciones, ahora ya no importan nada.

Bryan Colangelo cumplió algunos objetivos como GM: Seleccionó a Marion en el 99 y a Stoudemire en el 2002, además renovó a Steve Nash y revolucionó el baloncesto con sus Suns. Hasta que una disputa en el núcleo interno de la organización, tras el cambio de inversores, hicieron que se abandonase como su antecesor en Sixers. Tras esto emprendió de nuevo su carrera hacia Toronto, equipo que empezó a dirigir en junio de 2006 hasta 2014. Bryan ha estado tratando de conseguir trabajo como GM desde que fuese despedido por los Raptors. Ha estado en este periodo en paro vinculado con los puestos directivos de Pistons y Nets, más recientemente. Bryan Colangelo junto con su padre también formaron parte de un grupo de inversores que intentaron comprar los Hawks el año pasado antes de que fuese comprado por Tony Ressler.

Los aficionados de los Sixers alrededor del mundo se sienten traicionados por la oficina central del equipo, ya que el lema de Hinkie «Confía en el Proceso» caló a los aficionados. Tenía el apoyo de la ciudad, aunque la desilusión de los abonados era palpable cada partido en casa, aunque entendían que este era uno de los efectos secundarios de su extinguido plan. La asistencia de los Sixers ha ido cayendo año tras año, y esta ha podido ser una causa de peso por la que ya no se tenga la misma confianza en él desde las altas esferas de la entidad. De acuerdo con las estadísticas ofrecidas, los Sixers son el equipo número 28 en cuanto a asistencia al Wells Fargo (aproximadamente 14.800 personas por partido), después de terminar 30 y 29 las dos temporadas anteriores.

Pero a pesar de todo las maniobras de Sam Hinkie han producido que se pueda ver algo extraordinario en la próxima noche del draft. A base de traspasar a jugadores que podrían haber aportado algo más al club, los Sixers ahora tienen un máximo de 4 picks de primera ronda este año. Philadelphia, que ya tiene asegurado el peor récord de la liga, comenzará con un 25% de oportunidades de elegir en primer puesto la noche de junio. Además cuentan con la posibilidad de adjudicarse el pick de Lakers si éstos bajan hasta la posición 4 de la tabla del draft. También ostentan la posibilidad de cambiar el pick de Kings este año por el suyo propio si así les conviene. Los picks de Miami y Thunder de este año también son propiedad de los Sixers para cerrar el festival de rondas.

Tal vez las cosas hubiesen sido diferentes si las bolas del draft hubiesen ayudado a un equipo que estaba construido para perder. Tal vez hubiese sido todo un poco diferente si hubiese aterrizado en Philadelphia Andrew Wiggins o Karl Anthony-Towns; tal vez diferente si Harris no hubiese traído a Colangelo hasta después del draft. Ahora todo es una cuadro inacabado, un rompecabezas con las piezas mal puestas, un todo sin resolver y una frase que retumba en nuestras cabezas «tener la vista más allá de esta habitación« como dijo Hinkie.

Descanse en paz The Process