LeBron James, el dueño del Santo Grial
Larga vida al Rey de la NBA

«No existe nada más importante que los PlayOffs de la NBA»: este será el pensamiento con el que LeBron comienza cada mes de Abril, fecha señalada ya que es el mes donde comienza la verdadera competición. Cuatro títulos de MVP, dos anillos de la NBA, nueve selecciones para el primer equipo ideal; cinco entre los mejores defensores de la liga. Pero algo parece habérsele escapado esta temporada. Ya no atrae tanto como antes, ya no es el jugador temido por todos, y su equipo también ayuda en esto. Nadie lo ve raro o ilógico. Los Warriors están cambiando el baloncesto y a la vez su historia. Los Spurs cada año mejoran como el buen vino. Jugadores como Curry o Leonard están renovando el paisaje de la NBA a su manera. A nadie le importa LeBron ahora mismo, salvo a él mismo. LeBron James ha trivializado esta situación a base de hacer esta temporada más puntos, asistencias y rebotes que la pasada en Cleveland. Pero es que, casi empata en puntos al James de Miami 13-14 y supera en asistencias (514) a este.
Nadie parece haberse dado cuenta del increible nivel que ha ido arrastrando a lo largo de este mes (y aún está evolucionando la mejoría) marcando el listón de esta temporada en 25.3 puntos, 7.4 rebotes y 6.8 a los 31 años. Después de pasar por baches como los problemas con David Blatt, su bajo estado de ánimo visible a mediados de campaña, los mensajes en twitter, y un largo etcétera, han ido menguando a LeBron. Sin embargo, después de la tormenta llega la calma, y con todos estos problemas lejos de Ohio, de nuevo James está siendo el jugador letal que siempre va a tener el anillo cerca de sus dedos.
Como ya dijimos nadie parece haberse dado cuenta, pero nosotros sí. LeBron James está promediando en el mes de Abril la friolera de 28.8 puntos con un 66% en tiros de campo, además de complementarlo con 56% desde el triple y 90% desde la línea de los suspiros. 8.4 rebotes y 7.8 asistencias de promedio hacen confirmar que está más vivo que nunca. LeBron siempre ha sabido hablar en pista, desde su primer año. Con sus actuaciones magistrales en este mes él lo está haciendo, está predicando con el ejemplo porque saben que los PlayOffs están aquí, y todos tienen que estar preparados para dar el do de pecho en las citas extremamente importantes.
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Esto es cierto, y se dejó ver en el primer partido de la serie contra Pistons. El partido se podría resumir en un duelo de trash talkers entre Stanley Johnson y LeBron. Aparte, los 81 puntos que anotaron entre Love, Irving y el propio James parecen traer tranquilidad para ganar esta serie. Pero a el Rey no parece importarle mucho las estadísticas individuales, está feliz, su equipo está funcionando mejor que el año pasado a estas alturas, y el as en la manga por si esta química empieza a fallar es él mimo, el líder de cualquier equipo al que pudiese llegar. Sigue siendo el catalizador del juego de su equipo. Aterrador en la penetración, señala donde tienen que colocarse en defensa y sabe como repartir el balón para que sus compañeros se empapen de buen juego. Y así es como él repartió 11 asistencias en el primer partido contra Detroit.
El punto fuerte de tener a LeBron en tu equipo, es que no le va a hacer falta un playmaker para poder crear una situación de ataque. Con su eficiencia en la pintura, y la visión de juego que posee, puede darle a los tiradores buenas oportunidades si él no es capaz de labrarse la canasta. Junto con el talento de Iving y Love y la defensa de Shumpert – Dellavedova – Thompson, los Cavaliers lo tienen todo, y es una pena verlos que no son los mejores amigos, o que no juegan tan divertido como lo hacen los Warriors.
Ahora que el Rey tiene los 31, su carrera estará más enfocada a primavera, a llegar sano a los PlayOffs. A pesar de que siempre ha demostrado una calidad física impecable, ya acumula 38.478 minutos en sus piernas, sólo contando los 987 partidos de temporada regular. ¿Cuántos jugadores poseen el Grial? sólo uno, el que intenta traer el título a Cleveland para intentar saldar cuentas con su yo del pasado.