Los Celtics amplían los contratos de Stevens y Ainge

Inesperada pero acertada decisión de los propietarios

Foto: Bradjward (CC)
Foto: Bradjward (CC)

Estaban todos los aficionados de los Boston Celtics divagando sobre las informaciones que han salido a lo largo del día de hoy sobre una reunión entre los Orgullosos Verdes y los agentes de Kevin Durant, cuando la franquicia nos ha sorprendido con una noticia cuya importancia y repercusión son mucho mayores que la firma de cualquier agente libre. Porque si un jugador es contingente, un entrenador de la valía y fama de Brad Stevens, y un General Manager con la inteligencia y experiencia de Danny Ainge, son necesarios.

Si bien los detalles de los contratos no se han hecho públicos por política de la empresa (este párrafo se auto-actualizará en cuanto se filtren los datos dentro de una hora), Wyc Grousbeck ha anunciado que ambos se han ampliado en base a la confianza que la directiva y los propietarios tienen en los hombres que desde los despachos y el vestuario están guiando el rumbo de la franquicia deportiva más exitosa de la historia.

«El grupo de propietarios tiene como deber encontrar las personas adecuadas para llevar todo lo relacionado con el baloncesto y nosotros creemos haberlas encontrado en Danny y Brad. Una vez encontradas, necesitas apoyarlos en sus esfuerzos y crear un ambiente de trabajo que les permita llevar al equipo hasta el éxito»

«Si tienes todo esto, el hecho de extender sus contratos es lo más sencillo del mundo, porque todo el mundo quiere seguir avanzando juntos en la misma dirección»

Danny Ainge

Jugador del equipo durante la década de los 80´s y miembro del quinteto más exitoso de su historia, Danny AInge lleva al cargo de las operaciones baloncestísticas de los Boston Celtics desde que en el año 2003 este fuese adquirido por un grupo empresarial dirigido por Stephen Pagliuca y el citado Wyc Grousbeck. Desde entonces, pese a unos inicios en el que él mismo reconoce que fue víctima de las prisas por conseguir el siguiente banner que colgar del ya repleto techo del Gaden, ha estado planeando y desarrollando las estrategias que mantuviesen al equipo en una constante posición competitiva.

A su ya conocido éxito del verano de 2007 cuando firmó el traspaso más grande de la historia para hacerse con los servicios de Kevin Garnett y otro no menos importante para traer a Ray Allen, formando así junto a Paul Pierce el «Big Three» que ganaría el campeonato un año después, Danny Ainge ha sumado otros dos grandes momentos a su curriculum desde el verano de 2013.

En Julio de ese año tomó la que seguramente fue la decisión más difícil de su carrera y traspasó a Paul Pierce y Kevin Garnett a los Brooklyn Nets a cambio de un buen puñado de rondas sobre las que volver a construir un equipo campeón. Un año después les seguiría Rajon Rondo y así, cinco años después de alcanzar el éxito, ya no quedaba nadie en Boston de aquellos que devolvieron la gloria a la ciudad. Si bien parece la decisión más lógica una vez se vio del todo exprimido el proyecto, recuerden cómo de traumática fue para los aficionados en su momento y todo lo que tuvo que soportar el ex-escolta en forma de críticas. Danny Ainge tomó la decisión que ni siquiera Arnold «Red» Auerbach se atrevió a realizar en su día y que tres años después se descubrió como la más acertada.

Por último, si para construir ya tenía el solar y las piezas, le faltaba lo más importante para hacerlo adecuadamente: el arquitecto y su equipo de ingenieros. Tampoco aquí tomó la decisión más fácil y/o evidente (sonrojaría poner ahora los nombres que se barajaron en su día) y apostó por un hombre más joven que algunos de los jugadores que iba a entrenar y con cero experiencia en la NBA: el semi-desconocido entrenador de la Universidad de Butler, Brad Stevens.

«Sin Danny Ainge es muy posible que no hubiésemos conseguido el banner #17 y fue también él quien nos recomendó la contratación de Brad Stevens. Simplemente, es la persona adecuada para dirigir los asuntos relacionados con el baloncesto para nosotros» Wyc Grousbeck

«Conocemos nuestras fortalezas y debilidades, y somos un equipo que trabajamos bien juntos. Todos tenemos una meta común y la confianza en conseguirla» Danny Ainge

Brad Stevens

Cuando en la carrera de un General Manager que ha firmado el mayor traspaso de la historia para juntar a tres Hall of Fame que ganarán un anillo ese mismo curso se duda sobre si este fue su mayor logro o si lo ha sido la contratación de un entrenador, lo conseguido por dicho preparador debe ser muy valioso. Pues sí y no. Sobre el papel Brad Stevens tampoco ha conseguido nada que no se haya visto antes: dos clasificaciones para unos playoffs que acabaron ambas en primera ronda en sus tres primeros años como entrenador. Ahora bien, si miras en qué condiciones y con qué jugadores logró todo eso, aquellos que en su día dudaron de su valía y se atrevieron a afirmar que poco iba a hacer en la NBA deberían abandonar silenciosamente su plató de televisión y montar una mercería.

Brad Stevens ha sacado el mejor baloncesto de todos y cada uno de los jugadores que ha tenido en sus manos con las únicas salvedades de Gerald Wallace y David Lee. De nuevo, esta frase no parece gran cosa hasta que no miras el elevado número de ellos a los que ha dirigido durante sus 34 meses en Massachusetts y compruebas que solo el año pasado dio camiseta a 22 distintos. Además, ha conseguido instaurar de nuevo la filosofía que más éxitos ha granjeado a los Celtics (defensa, compañerismo y nunca dar un balón por pedido) y resucitar la carrera de varios jugadores que ya parecían juguetes rotos de una liga cruel e inmisericorde.

Todos sus jugadores hablan maravillas de su capacidad de liderazgo, comunicación, y conocimientos balocentísticos. Es respetado y admirado por sus compañeros de profesión e incluso ha arrancado halagos de jugadores rivales. No hace ni una semana en la que los resultados de una encuesta entre los aficionados a los Boston Celtics en idioma español contestaron esto

Su renovación era tan evidente como acertada y aplaudida, esperemos que la siguiente se firme tras haber colgado el tan ansiado banner #18.

«Brad ha demostrado tener la habilidad para sacar lo mejor de sus jugadores. Varios de ellos han tenido el mejor año de sus carreras bajo su mando, como Isaiah Thomas o Jae Crowder esta misma temporada. Y todos los jugadores jóvenes en sus manos se han desarrollado de buena manera» afirma Wyc Grousbeck «Es un líder natural y tiene todas las habilidades y estrategias necesarias para ser el entrenador adecuado para los Boston Celtics»

«Mi familia y yo estamos encantados de que nos hayan propuesto esta extensión de contrato», dijo Stevens. «Apreciamos sinceramente el apoyo y respeto de los propietarios y de nuestro frontoffice, así como la oportunidad de trabajar junto a un equipo con tanto talento. También agradecemos el apoyo de tan increíbles seguidores, y por supuesto, el compromiso y el trabajo duro de los jugadores que visten esta camiseta.

«Es un honor ser un miembro de los Boston Celtics, y vamos a seguir luchando por el crecimiento en la búsqueda del banner #18.»