Los Dallas Mavericks han perdido su «toque» en los traspasos

No han conseguido sorprender en las últimas temporadas

Los traspasos de los Dallas Mavericks/ Michael (CC)
Los traspasos de los Dallas Mavericks/ Michael (CC)

Los Dallas Mavericks nunca han conseguido firmar a grandes agentes libres e, incluso, les ha costado mantener a algunos de sus jugadores más importantes. Por eso, en Dallas existe una especial predilección por los traspasos ya que, gracias a ellos, se pueden conseguir muy buenos jugadores; ¿el problema? que en un traspaso siempre debes dar algo a cambio. A pesar de todo, los Mavs siempre han sabido convivir con ese riesgo con más que buenos resultados. Desde el 1998 donde, con dos movimientos, los huesos de dos futuros HOF como Steve Nash y Dirk Nowitzki cayeron en la ciudad texana, los Dallas Mavericks han ido consiguiendo buenos jugadores con los que mantener un equipo competitivo durante más de una década. 

Los aficionados de los Dallas Mavericks recordarán las dos más que decentes temporadas que cuajó el veterano Nick Van Exel después de llegar a Texas en el 2002, o como Antawn Jamison ganó el trofeo al mejor sexto hombre del año en el 2004 después de un trade en el verano del 2003. Pero si estos traspasos son buenos; los que llegaron en el siguiente lustro ya fueron fantásticos, creando poco a poco un equipo que terminó siendo campeón. En el 2004 llegó Jason Terry para escribir su nombre en la historia de los Dallas Mavericks con letras doradas, en el 2008 regresaría Jason Kidd, un año después sería Shawn Marion el que se mudaría a Texas y en el 2010 llegaron Tyson Chandler. Mención especial merece este 2010, donde en un solo traspaso llegaron Deshawn Stevenson, Caron Butler —aunque volvió a salir traspasado antes de los PO del 2011— y Brendan Haywood, dos de ellos con un papel relevante en el anillo del 2011. En definitiva, si observamos el roster de los Dallas Mavericks que ganaron el anillo en la temporada 2010/11, la mitad de la plantilla llegó a Texas vía traspaso.

Pero después de llegar a lo más alto, los directivos de los Dallas Mavericks perdieron ese «toque» que hacía que prácticamente cualquier traspaso les resultara positivo. En 2011 llegó un Lamar Odom que parecía todo un acierto llegando por un pick de primera ronda pero que terminó siendo un auténtico desastre llegando incluso a ser mandado a los Texas Legends de la D-League. En 2012 llegaron a los Mavs jugadores que terminaron siendo interesantes como Darren Collison o Jae Crowder… Pero para otros equipos. En 2014 regresaría Tyson Chandler desde los New York Knicks; pero ni su rendimiento ni el del equipo fue lo suficientemente bueno como para pensar que este traspaso fue «relevante» para la franquicia.

Pero fue en 2014 el traspaso más nefasto de los últimos años de los Dallas Mavericks: el de Rajon Rondo. Después de muchos intentos por ser más competitivos con traspasos de poco valor que no pasarán a la historia de los Mavs, en Dallas lo dieron todo por el que era uno de los mejores bases de toda la NBA. En este trade los Mavs perdieron el pick de primera ronda del pasado Draft y a Jae Crowder —que ya prometía ser un alero más que aprovechable— y a cambio recibieron a Dwight Powell; porque el paso de Rondo por el gran estado de Texas solo sirvió para empeorar la química del equipo.

Después de esto, los Dallas Mavericks solo hicieron traspasos para conseguir el parche de turno para el puesto de pívot con, eso sí, más que buenos resultados. Zaza Pachulia rindió a un nivel excelente en la gran parte de su única temporada con los Mavs y Andrew Bogut es una apuesta más que esperanzadora. Pero traspasos de este estilo por valor de un año solo sirven para ir siendo competitivos año a año; no para conseguir que los Dallas Mavericks vuelvan a ser candidatos a luchar por el título.

Los Dallas Mavericks deben replantearse la forma de conseguir buenos jugadores pues los agentes libres no llegan y no realizan traspasos exitosos. Si no encuentran la fórmula para hacerse con algunas estrellas de la NBA tendrán que empezar a utilizar algo más el Draft como método  para seleccionar ellos mismos a sus jóvenes para poder desarrollar unas futuras estrellas de la liga. Pero eso significaría cambiar por completo la forma de trabajo de los Dallas Mavericks, algo que no parece que estén dispuesto a realizar por lo menos en un futuro cercano.