El último cuarto de Golden State Warriors mata a los Wolves

G. State Warriors 116 - 108 Minnesota T'Wolves

Kevin Durant, clave en el último cuarto que dio la victoria a Golden State Warriors - Nil Alemany (SB)
Kevin Durant, clave en el último cuarto que dio la victoria a Golden State Warriors – Nil Alemany (SB)

Golden State Warriors visitaba el Target Center, santuario de Minnesota Timberwolves, tras el tropezón el día anterior contra los Memphis Grizzlies en el que es posible que haya sido su peor partido de la temporada hasta la fecha. Los Timberwolves intentarían aprovechar ese bajón además del cansancio acumulado de sus rivales, que llegaban en back-to-back. Sin embargo, el equipo de Ricky y compañía no atravesaba precisamente un momento dorado, con tres derrotas seguidas y duras declaraciones que mostraban la mala dinámica en la que estaban inmersos.

Como ya viene siendo característico en ambos equipos, el partido empezó con buen ritmo anotador y los cambios en el liderato fueron constantes. Finalmente los Warriors salieron vencedores del primer asalto, situándose arriba con tres puntos de distancia, 30-27. En el segundo las defensas se pusieron un poco más las pilas, hasta quea falta de unos cinco minutos para el descanso Karl Towns y Draymond Green decidieron picarse y el ritmo de juego subió hasta ser casi frenético. Ambos metían canastas de todos los colores, rebotes, asistencias… todo el juego del partido pasaba por manos de uno u otro, con lo que el marcador también se disparó hasta el 60-58 con el que se llegó al descanso.

Esta vez no hubo apagón mental de Minnesota Timberwolves en el tercer cuarto y los Warriors, que quizá lo esperaban y salieron algo relajados de vestuarios, no reaccionaron cuando LaVine empezó a entonarse en ataque y Dieng sentaba las bases de una buena defensa. Solo Steph Curry anotó diez puntos en ese período para mantener a su equipo metido, pero un parcial final de 14-1 para los Wolves les puso diez arriba al iniciar el último, 78-88. Sin embargo, los Warriors son un equipo con sangre de campeón y calidad de contender y en los primeros minutos del último salieron a morder. Minnesota no jugó un mal baloncesto (sin Ricky en pista el movimiento de balón era más limitado, pero se seguían encontrando tiros), pero los de Oakland iban un par de décimas por delante en cada posesión. Eso se convirtió en un parcial de 4-25 muy rápidamente, hecho que dejó muy tocados a los Timberwolves. Veían cómo luchaban y luchaban pero no llegaban los resultados, y así fue hasta el 116-108 con el que se pitó el final.

Kevin Durant, apagado pero decisivo

Si algo tienen los Golden State Warriors es talento individual por doquier y capacidad para generar parciales enormes como el de 4-25 de anoche en un abrir y cerrar de ojos. Una de esas muestras de talento es Kevin Durant y se vio ayer.

Hasta el último cuarto llevaba un 3/17 en tiros de campo, estaba muy errático y no se encontraba cómodo tampoco en defensa, dónde Shabazz Muhammad le sacaba personales y Towns le posteaba continuamente. Sin embargo, en el último se transformó y anotó tres tiros seguidos vitales más algunos tiros libres (9/9 en total) para generar esa gran ventaja que a la postre fue decisiva. Sin eso, quizás, los Warriors no habrían vencido a los Timberwolves.