Chandler Parsons, la estrella silenciosa

Olvidada la lesión está en su mejor momento

Danny Bollinger (CC)
Danny Bollinger (CC)

Chandler Parsons es ese tipo de jugador que no sale nunca en las mejores jugadas del día, con mates espectaculares ni tapones estratosféricos, no llena de titulares la prensa especializada, ni tiene grandes contratos con ropas deportivas. Es la estrella silenciosa que mata al equipo contrario sin que se vaya dando cuenta, es el arsénico por compasión como la película de los años 40, te mata poco a poco sin que te duela, es el chirimiri del norte, parece que no te moja y cuando te das cuenta ya es tarde y estás totalmente empapado. Ese es Parsons, el que entra en una fiesta sin alardes y se lleva a la chica más guapa.

Estás viendo un partido de Dallas y no te das cuenta de lo que está haciendo, y a su finalización miras las estadísticas y te sorprenden sus números. Destaca también en los intangibles, esas estadísticas que no se ven ni se anotan, meter esos puntos cuando más lo necesita el equipo. Puede hacer de todo y bien, siendo un jugador muy versátil, excelente tirado de larga distancia y sobre todo con los pies fijos, menos fiable en el tiro tras bloqueo, buen manejo de balón y gran definidor al contraataque. Un jugador reconocido en su justa medida por su entrenador y la afición de los Mavs, que saben lo importante que es para la franquicia.

Parsons fue un robo absoluto del draft del 2011, donde salió en el octavo puesto de la segunda ronda por los Clippers, pero fue enviado seguidamente a los Rockets. El draft del 2011 es el del número 1 de Kyrie Irving, el único acierto por parte de los General Managers. Pifias sonadas como el puesto 30 para Jimmy Butler, segundo robo del draft, y en especial el puesto 60, osea, el ultimo jugador drafteable que fue para Isaiah Thomas. Lamentable para el prestigio de la NBA. Ahora mismo es el segundo base más anotador detrás de Curry.

En la primera ronda a parte de Irving y Butler solo han sobresalido 3 jugadores, Kemba Walker en el puesto 9, Klay Thompson en el 11 y Kawhi Leonard en el 15. El resto de esta primera ronda son jugadores de equipo e incluso otros ya no están en la mejor liga del mundo, como el caso de Vesely, todo un número 6 que tuvo que volver a Europa. De la segunda ronda solo están nuestro protagonista Parsons y el ya citado Thomas como futuras estrellas emergentes.

El inicio de la carrera de Chandler fue en la temporada del lockout, la 2011-12. El año de rookie que comenzó en Houston fue muy destacable desde el minuto uno, jugando 63 partidos, 57 de ellos de titular. Sus números fueron 9,5 puntos, 4,7 rebotes y 2,1 asistencia en 28 minutos. Consiguió entrar en el segundo quinteto de rookies.

En la temporada 2012-13 la actuación de Parsons fue magnifica. Los 76 partidos que disputó los jugó como alero titular y en 36 minutos consiguió 15,5 puntos, 5,3 rebotes y 3,5 asistencias por partido.

Su tercera temporada en la NBA , la 2013-14 seria la última en Houston y la confirmación de una futura estrella. Seguía como el alero titular indiscutible. Aumentaron ligeramente sus estadísticas en los 74 encuentros en los que participó. Los 16,6 puntos, 5,5 rebotes y 4 asistencias en 37 minutos son dignos de mención.

Tras la temporada Parsons se convirtió en agente libre restringido, los Mavericks le ofrecieron 3 años y 46 millones para poder llevárselo a Dallas. Los Rockets deseosos de una estrella de las que salían como agentes libres, decidieron no igualar la oferta de los Mavs para hacer hueco en la masa salarial.

Ya en Dallas en la temporada 2014-15 siguió siendo el alero referente. En 66 partidos que jugó las estadísticas fueron, 15,7 puntos por partido, 4,9 rebotes y 2,5 asistencias. Después de esos 66 partidos la temporada terminó para el por una grave lesión en una rodilla, teniendo que pasar por el quirófano.

El verano del 2015 fue de dura recuperación para poder comenzar la temporada 2015-16 en las mejores condiciones posibles. La temporada comenzó con restricción de los minutos en cancha y que según pasaban las fechas y los partidos los iban aumentando hasta su total recuperación. Esta ha llegado a mediados de enero del presente año, la lesión y las restriccione en los minutos ya están olvidadas. En estos últimos tres partidos tiene unas estadísticas para enmarcar y colgar en la pared del salón, 28 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias. Números de super estrella. Ahora con su total recuperación podremos ver hasta dónde puede llegar el verdadero Parsons. Jugando de alero y ala-pivot indistintamente, sin notarse el cambio de posición por hacer un juego fluido y consistente.

Sin ninguna duda Chandler Parsons debe ser el futuro jugador franquicia de los Mavericks. Finaliza contrato la temporada 2016-17, pero ¿existiría la posibilidad de traspaso antes de que finalice el contrato? ¿Los 16 millones que le quedarían por cobrar la siguiente temporada lo verían los propietarios de los Mavs como excesivo, y sacrificar esos millones en varios jugadores complementarios? Si al traspasarle originamos hueco salarial, ¿intentarían traer a Durant?

Pues bien, todo lo que sea no quedarse e incluso renovarle para más años sería un error. Debe ser el jugador franquicia y que a partir se le rodee de buenos jugadores. Con la marcha de Nowitzki tarde o temprano, habría margen salarial para traer a otra estrella y consolidar un equipo con aspiraciones a lo más alto en los PlayOff. Si Gallinari ya se ha convertido en jugador franquicia con peores números, ¿por qué no Parsons? Tiene juego y personalidad para tapar el hueco que deje Dirk.

En los próximos años será un  habitual de los All-Stars y la estrella que es Parsons brillará con luz propia.