Utah Jazz prepara una renovación para su estadio

Invertirá más de 100 millones de dólares en el proyecto

Fuente: Streamline1989 (CC)
Fuente: Streamline1989 (CC)

Utah Jazz se plantea renovar las instalaciones de su Arena. El actual Vivint Smart Home Arena se construyó a principios de la década de 1990 bajo el nombre de Delta Center, para lo que se demolió el viejo Salt Palace. Más de dos décadas después, el reemplazante del Salt Palace como principal punto de reunión del estado de Utah para el deporte profesional y de ocio, también se encuentra en una encrucijada con ya sus 25 años de existencia.

Sin embargo, Vivint Arena no será demolido al igual que su predecesor. En lugar de ello, se hará un importante lavado de cara. La Arena, sede de los Utah Jazz desde que fue construido como el Delta Center en 1991, se someterá a renovaciones masivas desde la plaza hasta su interior.

El presupuesto estimado para el proyecto estará en el rango de 100 millones de dólares, la NBA ha sugerido en privado que el Jazz de Utah debe considerar demoler el estadio actual y construir uno nuevo desde cero, ya que es el sexto más antiguo de la liga, pero la familia Miller y los encargados de la gestión del equipo creen que una renovación del edificio es la mejor opción viable.

Se apoyan en que la infraestructura es sólida y debido a un meticuloso mantenimiento que fue recibiendo desde su creación, el presidente de los Utah Jazz, Steve Stark, dijo que la organización ha estado estudiando las posibilidades y ha participado en las conversaciones sobre el futuro de la arena durante años.

«En el último año, hemos tomado la determinación de tomar esa discusión a un nivel superior», dijo Starks.

Starks no pudo dar detalles acerca de la renovación o comentarios sobre el importe del presupuesto reportado debido a que el proyecto está todavía en la etapa de planificación y no ha sido finalizado. La afición espera que luego de las remodelaciones puedan seguir participando con ímpetu y demostrando que es una de las más ruidosas de la NBA, lo que hace difícil a cualquier equipo intentar la victoria en calidad de visitante en Salt Lake City.