¿Es Kevin Love una buena opción para los Boston Celtics?
Está en el ojo del huracán y vuelve a sonar para Boston

¿Otra verano más con el rumor de Kevin Love?
Los rumores parecen ser interminables para Kevin Love y la franquicia de Nueva Inglaterra, ni siquiera después de firmar un contrato a largo plazo y haber llegado a las finales de la liga lo libran de seguir sonando como una opción para los Celtics.
Recordemos que el oriundo de Santa Monica tuvo varios “tonteos” con los verdes en el año previo a su migración a Ohio, se lo vio un par de veces paseando por Boston con jugadores de los Patriots y observando algún partido en Fenway, donde se cruzó “de casualidad” con el hasta ese momento capitán del equipo, Rajon Rondo.
Los Lobos decidieron que Wiggins era mejor activo que lo que ofrecía Ainge y después de un primer año bastante accidentado (lesión incluida) seguía teniendo opciones de ponerse la elástica verde. Justamente por este motivo, Lebron se reunió con él y lo convenció de renovar la confianza por el proyecto de los Cavs. Love canceló su viaje ya pautado a Massachusetts para reunirse con un Ainge, que tuvo que ver resignado como Kevin Love se le escapaba de las manos un vez más.
Ha pasado ya un año de estos acontecimientos y nada parece haber cambiado, ni si quiera el hecho contractual, o que se lo viera mucho más metido el circuito ofensivo de su equipo (desde el “golpe de estado” de Tyronn Lue), o el haber jugado unos, más que aceptables playoffs… parece ser que siempre “paga los platos rotos” de un equipo, que claramente no hace ver bien sus ya vilipendiadas hasta el hartazgo deficiencias defensivas.
A unas horas de jugarse el partido definitorio de la temporada, Kevin Love parece apuntado como uno de los CULPABLES de que los sanguinarios Warriors (que no dejan pasar el más mínimo catarro para provocarte una enfermedad terminal) decanten la serie a su favor y dejen nuevamente al “Rey de Ohio” otra vez en la cuneta preguntándose ¿What´s going on?
La pregunta del millón es que pasará si esto ocurre, ya empiezan a sonar los primeros rumores de que este “big Three” no está capacitado para enfrentarse a unos VERSÁTILES Warriors, que parece que dominaran la liga hasta que alguien encuentre el remedio que simulaban tener los Thunder.
El primer apuntado para emigrar es el californiano, en busca de “los jugadores adecuados”, para la cruzada anti-Golden, y los Celtics cuando no, figuran en el tope de la lista. Con sus activos en el mercado y un Danny Ainge al que le fascina meterse en el agua cuando el río esta revuelto, todo aparenta indicar que es factible el movimiento.
¿Podría renacer en Boston?
Pero pasó un tiempo y las cosas no son como eran en Massachusetts y el interés por el ala-pivot ha disminuido. ¿Cuánto daño ha hecho David Lee? Los fantasmas del ahora jugador de Dallas parecen rondar por la cabeza de más de uno en las oficinas de Waltham. Sabemos que son jugadores distintos, pero defensivamente producen un colapso similar, si no están rodeados como corresponde.
Love parece un eslabón intermedio en la evolución del power forward moderno, tiene todas las herramientas ofensivas que se valoran en la NBA de hoy (tiro de tres, pase, rebote y juego interior pulido) pero carece de la versatilidad y desplazamientos laterales necesarios para contener a los nuevos cuatro (encarnados en el ODIOSO, pero talentosísimo, Draymond Green).
Los Celtics, que ya saben lo que es tapar desventajas producidas por incapacidades físicas (Thomas, Sullinger), ¿cuánto estarán dispuestos a pelear por introducir otra variable desestabilizadora a esta ecuación?
Hay dos respuestas a todo esto, la primera es pasar de largo ante una posible oferta y la otra, es hacerla pero solo si se dan las variables justas y necesarias para realizarla.
Si los Cavs deciden desactivar el proyecto James-Irving-Love solo recibirán el llamado telefónico desde Boston si los elementos constitutivos del plantel verde modelo 2017 pueden cubrir las falencias defensivas del ala pivot. Pero esto no termina ahí, Ainge no va a regalarle las piezas del rompecabezas necesarias para completar la bomba que destruya el universo Warriors (lease Bradley, Crowder) para eso necesitará de un tercer equipo interesado en brindarle esos elementos y que quiera algo que los Celtics posean (picks quizás).
En conclusión, los rumores de una posible llegada a Massachusetts del “señor amor” dependen de tantas variables como las que se pueden encontrar en este verano donde todos se preguntan en que dirección ir, con Kevin Durant saliendo a la agencia libre, el dominio aterrador producido por los de la Bahía y en el caso de los Celtics, la necesidad de apuntalar un proyecto que va creciendo año a año.
Solo al “precio adecuado” (no desangrarse, ni alimentar a un rival de conferencia) sumado a la posibilidad de poder cubrirle la espalda en el sector defensivo, son las únicas chances de ver a Kevin Love en el TD Garden con la #42 y el Celtics en el pecho.
Falta una semana para que se terminen las finales y dos para la noche del draft, pero los rumores seguirán en el aire mientras Love siga siendo Love y los Celtics continúen tratando de volverse contenders.