Jaylen Brown sentencia a los Pistons en un final apretado

BOSTON CELTICS 104-98 DETROIT PISTONS

Drummond hizo un monstruoso doble-doble (17-15). Nil Alemany (SB)

Anoche, los Boston Celtics visitaban el feudo de los Detroit Pistons, en una noche muy especial para la franquicia de Michigan, que continúa premiando el esfuerzo de aquellos ‘Bad Boys’ que hicieron viajes anuales a las Finales de Conferencia Este durante 6 años consecutivos. En esta ocasión, el turno era para Richard «Rip» Hamilton, que estuvo en la franquicia del 2002 al año 2011. El rival, quién mejor que los Boston Celtics, eterno rival en el Este.


El partido, tras cierta igualdad en las posesiones, se decantó sin balbucear demasiado para el lado de los Boston Celtics pasada la primera mitad del cuarto que dio comienzo al partido. Acechando la diferencia de 10 puntos, los de Brad Stevens podían tener delante la oportunidad de cerrar rápido el partido si ahondaban en la debilidad defensiva de sus anfitriones. Iniciando el segundo cuarto 23-27 a favor de los verdes, Detroit, tras encontrar en el inicio un acercamiento, dejó ver que todo fue un espejismo, ya que a lo largo del parcial los de Boston asentarían con firmeza una sólida ventaja, aunque eso sí, los Bad Boys de Hamilton y Wallace se lo pasaban pipa tirando sus camisetas al público junto a Tom Gores, propietario de la franquicia. Así, los Bad Boys se fueron 50-54 al descanso, tras un arreón de final de cuarto.

Tras el descanso, los Detroit Pistons entraron algo más mentalizados de poder recobrar presencia en el marcador, ya que los propios Celtics también presentan importantes desajustes defensivos que los chicos de Van Gundy debían aprovechar. A pesar de ello, los Celtics mantenían una muy sólida ventaja, pero a medida que se acercaba el final de cuarto más cerca se ponían Dre y compañía, terminando 74-79 el tercer parcial. La docena final de minutos demostró ser todo un carrusel de emociones, ya que, poco  poco, los Pistons estuvieron trabajando en su desventaja, haciendo cada vez más complicado a los chicos de Brad Stevens mantenerse aliviados en el encuentro. Sin embargo, acabaron siendo igualados e incluso superados en el marcador en ciertos momentos del último cuarto, pero la suerte se decantó de lado del ‘lucky leprechaun’ y los Boston Celtics cerraron un partido de los que ya se ven pocos hoy en día, finalizando 98-104.

El mejor jugador del partido fue Isaiah Thomas, que anotó 33 puntos y robó 3 balones. Por parte de los Pistons, Kentavious Caldwell-Pope sacó al equipo de varios apuros con 18 puntos y 3 asistencias. Los Pistons jugarán su próximo partido el martes en casa contra los Blazers, mientras que los Celtics recibirán en casa hoy a los Hawks.