Dicen que uno siempre se encuentra a gusto cuando vuelve a su casa, a estar cerca de los suyos, a veces incluso cuando se vuelve a su primer amor, ese amor juvenil que nunca se olvida y que se piensa que va a durar para toda la vida. Otros en tanto se sienten plenos cuando vuelven a «Su Ciudad», aquel lugar donde vivieron los mejores años de su vida, donde se realizaron como personas, como profesionales y donde tuvieron éxito, donde más precisamente fueron felices. Entonces, pensando en esto… porque no pensar en un regreso de Dwight Howard a Orlando, SU ciudad, SU casa, SU primer amor en la Liga.
Hace días salieron a la luz reportes que indicaban que el actual pívot de los Rockets, de no prosperar su idea de renovar con los de Texas, habría estado restableciendo viejas relaciones para ver si la franquicia de Central Florida estaría interesada en volver a contratarlo. Ante esta supuesta posibilidad, nosotros en el equipo que sigue al Magic en SomosBasket decimos y pensamos que la vuelta a la franquicia de Orlando es la mejor opción para Howard, dejando de lado pros y contras.
El dominante center, tres veces ganador al premio como Mejor Defensor de la Liga, se fue de la franquicia allá por mitad del año 2012, luego de una danza de rumores para todos los colores: que si se quería ir él, que si lo obligaban a irse, que si se llevaba mal con el entrenador de aquel entonces (Stan Van Gundy), que si quería ir a un equipo contendiente al título, etc. Su marcha, si bien fue esperada, algunos aun aguardaban la esperanza de que renovara contrato con el equipo. En marzo del 2012 Howard, contra todos los pronósticos, había renunciado a una cláusula que le permitía romper su contrato de inmediato y optó por seguir un año más en la franquicia para, según él, tener la posibilidad de liderar al Magic a un campeonato (el equipo iba tercero en el Este). Luego la historia ya conocida, lesión grave en la espalda, fin de temporada temprano, no jugó los PlayOffs, el equipo cayó en primera ronda ante Pacers e ida hacia Los Angeles.
Cómo fue la vida de Dwight en estos cuatro años fuera de Orlando? no vamos a decir que mala, pero sí con muchos problemas. Una sola temporada en los Lakers, la temporada en la que volvía de su lesión de disco, un quinteto de estrellas junto a Kobe, Steve Nash, Metta World Peace y Pau Gasol, todo quedó en eso, mala química de equipo y adiós en primera ronda ante los Spurs, luego de sufrir toda la temporada para clasificarse. Todo sumado a su mala relación con Kobe Bryant hicieron que optara por la Agencia Libre, donde parecía encontrarse con su lugar, Houston Rockets, pero tampoco fue así.
Con la bendición de la leyenda de los Rockets, Hakeem Olajuwon, Howard llegó siendo la pieza que le faltaba a un equipo que ya presentaba a James Harden como su estrella, pero que necesitaban de alguien más para ir a fondo a por el anillo de campeón. El center oriundo de Atlanta firmó un contrato por tres años con opción a uno más y se unió a las filas de los texanos. Su nivel parecía que volvía a ser el de antes, dominante y agresivo en la pintura, ganando en los tableros y siendo un puntal en la ofensiva, pero las lesiones poco a poco volvieron a aparecer. Su estado de forma se iba desgastando y ello traía consecuencias en su rendimiento en la pista. Howard ganaba su lugar como pívot titular, pero siempre era el segundo detrás de Harden.
Primera temporada en Rockets, derrota en primera ronda de PlayOffs ante los Blazers, con ese recordado triple a larga distancia de Damian Lillard. Segunda temporada, llena de problemas físicos perdiéndose gran cantidad de juegos. Sin embargo, recuperó su forma casi al final de la temporada y Houston logró llegar a las Finales de Conferencia, perdiendo ante los Warriors. El futuro se veía bien, pero no, pues en la actual temporada no es solo que los problemas físicos lo limitan, sino que también el cambio de entrenador por el andar irregular del equipo que al día de hoy ingresan como últimos clasificados a Playoffs y una posible mala relación con James Harden han provocado otra bajada de rendimiento y que la gerencia, previo al cierre del límite de traspasos, intentara traspasarlo en toda negociación abierta.
Y de golpe, nos enteramos de esta chance de que Howard no vería con malos ojos volver al Magic, algo totalmente impensado tan solo semanas atrás. ¿Por qué creemos que no hay mejor opción que volver para Dwight? Los malos recuerdos y experiencias con el paso del tiempo se curan, como quien dice «el tiempo lo cura todo». El center no solo fue líder de la franquicia, sino que prácticamente fue el dueño e ídolo máximo de la ciudad, donde hasta vendían hamburguesas con su nombre.
¿Que logró en Orlando? Finales de Conferencia, NBA Finals, ser parte del All-Star Game por unanimidad, tres veces mejor defensor de la Liga, máximo anotador y líder en rebotes en toda la historia de la franquicia. Fue considerado durante sus años en el Magic como el mejor center de todos y a todo ello se le suma que fue parte integrante del Team USA Basketball ganador de la medalla de oro en Beijing 2008. Entonces, qué otra razón hay para pensar que este es su lugar en la Liga.
Ahora bien, ¿el actual equipo del Magic necesita de Howard? Por supuesto que si. El grupo de jóvenes talentosos que este año han batallado para entrar a PlayOffs, justamente desde la ida del pívot, necesitan de un jugador con experiencia en la pintura que los guíe, que les marque un camino y que les enseñe a «ganar» partidos, de esos que marcan a un equipo; tema que el entrenador Scott Skiles se encargó de remarcar mucho durante todo el año y que a cuenta gotas lo consiguió. Mucho se habló de la falta de carácter de Howard para ser líder de un equipo, pero hay que ver como las cosas cambiaron, pues ya con 30 años es un jugador de amplio recorrido en la NBA. Antes fue líder del equipo, pero su condición se fue forjando gracias a jugadores con un nombre ganado, como fueron Hedo Türkoğlu, Rashard Lewis y sobre todo Patrick Ewing en el último tramo de su carrera. Ahora Howard debe ser él, el hombre indicado para guiar a los jóvenes, plasmar su experiencia en el desarrollo de estos jugadores.
Por supuesto que sería un líder, él conoce todo en la franquicia y sin dudas que haría del Magic un equipo de Playoffs. Necesita y quiere ser líder de un equipo, líder absoluto y aquí lo sería. Muchos preguntarían qué hacemos con Nik Vučević, el center montenegrino de grandes números pero que no terminar de despegar. Ofensivamente responde y es el máximo anotador del equipo, aunque carece de presencia en defensa, no se muestra como una fuerza intimidante y, a pesar de sus buenas estadísticas, suele perder los duelos individuales ante los hombres altos de otro equipo, de ahí la búsqueda incesante de la gerencia en contratar una estrella para que juegue en la zona pintada. Dwight no solo que volvería a ser la primera opción en ataque del equipo, sino que manteniéndose sano a nivel defensivo es insuperable, es eje de todo tipo de defensiva, presencia física, rebotes y bloqueos, la especialidad suya, que tanto hace falta en estos días en el Amway Center.
Orlando este año va a tener espacio salarial suficiente como para ofrecer dos contratos máximos multianuales y uno de esos será destinado a un pívot o ala-pívot. Creemos que, ante este rumor, Rob Hennigan no debería ni dudar en buscar a Howard. Pues si bien es cierto lo de sus problemas de lesiones, también lo es que un jugador en estado de ánimo alto supera todo tipo de obstáculos. Además, el actual jugador de los Rockets viene, se pone la camiseta y juega, es así y lo saben. Howard tiene la posibilidad de volver a ser esa fuerza dominante que nadie quería enfrentar en sus años dorados de Orlando. No solo eso, sería el líder completo de un equipo que necesita alguien como él; y qué mejor que ser otra vez ese que alguna vez fue, el dueño de la ciudad, el «dueño» del equipo, el mejor pívot de todos aquí, en Orlando, SU ciudad.