Los Grizzlies firman la 13º derrota seguida de unos Knicks desolados

NEW YOR KNICKS 83-105 MEMPHIS GRIZZLIES

Knicks y Grizzlies se batieron en duelo en el parquet del FedEx Forum de Memphis para sumar una victoria a sus respectivos casilleros. Los locales buscaban reencontrarse con la línea positiva de regularidad que les había llevado hasta lo más alto en la presente temporada, con el objetivo de dejar atrás la negativa racha de 3 victorias en los últimos 8 partidos. Por su parte, los de la Gran Manzana tratarían de interpretar un buen papel que les permitiera por fin encontrar o aproximarse al juego que realmente necesitan. Sus aficionados se merecen algo bastante mejor de lo que hasta ahora ha ofrecido su equipo, el cual parece navegar por la liga sin rumbo alguno.

Los locales regresaban de su accidentado paso por las montañas rocosas de Denver, donde encajaron un más que contundente 85-114 en un partido negro en cuanto a juego y lanzamiento exterior por parte de los de David Joerger (2-14 en triples). Además, el ala-pívot Zach Randolph continuaba en el bloque de jugadores lesionados, por lo que una vez más debería ayudar a sus compañeros desde el fondo del banquillo. Su equipo lo echaba mucho de menos. Sin embargo, todo indicaba que el contrincante no iba a presentar excesiva oposición, por lo que los de Tennessee contaban con una oportunidad inmejorable de desquitarse de los anteriores tropiezos.

Fisher y los suyos aterrizaban con un pesado lastre a sus espaldas: ni más ni menos que 21 derrotas en los últimos 22 enfrentamientos. La temporada para el conjunto guiado por el Maestro Zen está siendo un verdadero desastre. Si perdían hoy, igualarían el récord de la historia de la franquicia gracias a una friolera de 12 derrotas consecutivas, algo que los aficionados knickerbockers no presenciaban desde la década de los lejanos 80.

 

Por si fuera poco, pocas horas antes del comienzo del encuentro, un destacado rumor de traspaso sobrevolaba la liga y se infiltraba en el vestuario de los mermados Knicks. Eran varias las fuentes que situaban a JR Smith e Iman Shumpert en los Cleveland Cavaliers, por lo que su necesaria presencia en este partido era más que dudosa. Finalmente no se vistieron de corto, y tal como informamos en SomosNBA, dicho movimiento se produjo. Otra mala noticia para el partido de esta pasada madrugada, ya que suponía dos nuevas bajas en plantilla para los visitantes, que seguían sin poder contar con Stoudemire, Carmelo y Bargnani.

¿Estaba todo el pescado vendido? Seguramente. Aunque sabemos que la NBA es where amazing happens, muchas circunstancias tendrían que darse para que la victoria de esta noche no se quedara en Memphis y volara a New York. Muchas.

Knicks abría el partido con Calderón, Shane Larkin, Tim Hardaway Jr, Jason Smith y Cole Aldrich. Ante ellos, Mike Conley, Courtney Lee, Tony Allen, Jarnell Stokes y Marc Gasol. Arrancaba el primer cuarto. A los pocos segundos, Cole Aldrich perdía el balón debido a la falta de entendimiento con Larkin. Robaba Conley y encestaba a placer en el aro rival. Podríamos interpretarlo como un fiel reflejo de la situación que estos momentos atraviesan los chicos de Derek representada en una sola jugada. Los Grizzlies hicieron los deberes, y mantuvieron la ventaja en casi todo momento sin pisar con excesivo ímpetu el acelerador. Los Knicks estaban perdidos en los dos lados de la cancha, pero el desacierto de los locales les salvó de perder por una mayor cantidad de puntos al término del primer cuarto (14-21).

Memphis venció a los Knicks

En el segundo cuarto, Joerger dio entrada a piezas de recambio como Beno Udrih, Vince Carter, Tayshaun Prince, Kosta Koufos y Quincy Pondexter. Estos supieron mantener la ventaja durante el segundo período, aunque sus compañeros Marc Gasol y Mike Conley tuvieron que interrumpir su habitual descanso para ayudarles a completar la tarea. Fisher, aparentando no saber qué hacer en más de una ocasión, colocó en cancha también a miembros de la segunda unidad como Travis Wear, Cleanthony Early, Quincy Acy o Pablo Prigioni. Solamente José Manuel Calderón y Acy parecían dar la cara por los suyos. Los Grizzlies, sin grandes esfuerzos, alcanzaban al descanso una ventaja de 11 puntos (36-47) ante unos Knicks noqueados.

Poco hay que decir respecto a la segunda parte de un encuentro sin historia. Los de casa, nuevamente de la mano de un gran Gasol y un acertado Conley, pusieron tierra de por medio en el tercer cuarto y sentenciaron el devenir del partido para los suyos. El entrenador de los Knicks, Derek Fisher, hizo alusión a este tramo del encuentro por medio de unas palabras carentes de claridad: «Hicimos algunos ajustes, como una zona en defensa, algo que no habíamos hecho anteriormente. Sinceramente, no estoy seguro si alguna vez había experimentado una situación similar». 62-84 para cerrar dicho cuarto, y un 105-83 para poner punto y final a un partido sin sabor.

Los nombres más destacados en las filas de Joerger fueron Marc Gasol, gracias a 14 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias, y el base Mike Conley, quien rozó el triple-doble con 22 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias. Calderón mantuvo el tipo para los visitantes con 13 puntos (3/3 en T3) y 6 asistencias, al igual que lo hizo el interior Quincy Acy por medio de un doble-doble de 19 puntos y 14 asistencias.

Los Memphis Grizzlies continúan con su camino hacia lo más alto de la Conferencia Oeste, mientras que los New York Knicks caen en picado hasta lo más hondo del pozo y ya son el peor equipo de la liga. Una gran tormenta se cierne sobre la ciudad, y la cabeza de Derek Fisher en el puesto de entrenador jefe corre serio peligro. Es hora de mover hilos, Zen Jackson.