Estrellas, dudas y sorpresas agradables en el Utah – Boston

Los locales ganaron 82 - 100 a los Boston Celtics

Gran parte de los aficionados entendían este partido como un Marcus Smart contra Dante Exum, picks #6 y #5 del pasado draft respectivamente, y así lo estuvo vendiendo la televisión durante la previa de un encuentro donde ambos jugadores respondieron a las expectativas. El combate global lo ganó Exum mientras que el individual lo ganó el base texano, aunque finalmente fue a los puntos cuando en el primer cuarto parecía que le iba a dejar KO en cualquier momento.

Las estrellas

Marcus Smart: es un animalito y hay que quererlo. No se sabe si saltó a la cancha dispuesto a demostrar a los otros doscientos bases que tiene Brad Stevens que su pelea era entre ellos para ver quién va a tener el honor de ser su escudero, o si simplemente el chico es así y no entiende ni de amistosos ni pachangas de verano. Su actuación ofensiva es la típica de un jugador que llega sobrado en su segundo año a esta clase de partidos, con 26 puntos y ocho asistencias; empezó fallando sus dos primeros triples para meter los dos siguientes y, lo más importante, volvió a atacar el aro como en sus tiempos de universitario dejando claro que sus problemas físicos son cosas del pasado.

Lo que no es normal fue su actuación defensiva. Durante el primer cuarto salió emparejado con un Dante Exum al que se comió con patatas y que no anotaría sus primeros puntos hasta que el #36 de los Celtics se sentó en el banquillo. Además aportaría 2 robos y 1 tapón que aliñó con una falta flagrante. Sí, flarante. En Julio. Este jugador no tiene precio.

Dante Exum: suspiró aliviado cuando le quitaron de encima a Smart y la rompió. Como ya dijimos, el primer base elegido en el pasado «NBA Draft 2014» comenzó el encuentro marcado por Marcus Smart y no fue capaz de hacer nada en el aspecto individual y poco en lo colectivo. Pero en el segundo cuarto dejaron a Smart en el banquillo y cuando salió le cambiaron la marca, con lo que Exum tuvo una mayor libertad de movimientos que supo aprovechar para guiar a su equipo en un cuarto que decidió el partido.

Anotó 12 de sus 20 puntos en este segundo cuarto en el que los Utah Jazz lograron un parcial de 31-15 que a la postre sería decisivo para llevarse el encuentro. Las malas noticias llegaron al final del partido cuando el jugador realizó un mal movimiento que le provocó un esguince que le impedirá jugar más durante esta Summer League.

Las sorpresas agradables

Jordan Mickey: el ala-pívot del que todo el mundo esperaba defensa y se la dejó en casa. Cuando los Boston Celtics draftearon a Jordan Mickey en una noche llena de sorpresas, los aficionados dijeron algo como ‘bueno, al menos es un buen defensor y taponador’ pero parece que se lo ha reservado para más adelante. Las buenas noticias es que se mostró muy activo en el aspecto ofensivo, donde anotó sus tres primeros tiros de campo y se le vio una gran conexión en el pick and roll con Marcus Smart. Muy buena coordinación y control de su cuerpo para un hombre tan alto.

Roodney Hood: el hombre que se echó su equipo a los hombros y lo llevó a la victoria. Tras la lesión de Exum fue le pasado pick 23 del draft quien dijo ‘me llamo lobo y soluciono problemas’, siendo suyos 15 de los últimos 23 puntos de los Utah Jazz y asegurando la victoria del equipo. Gran actuación ofensiva no solo lanzando el balón, sino poniendo este en el suelo y atacando la zona. Dejó muy buenas sensaciones.

Las dudas

Sobre todo para el equipo de Boston, al que todos le auguraban un estreno con mucho small-ball e intensidad defensiva. De lo primero hubo bastante porque no podía ser de otra manera pero de lo segundo hubo más intención que resultados. Y eso cuando Smart estaba en cancha, cuando salía de la misma parecía que el resto del equipo se relajaba como cuando el profesor dejaba la clase para bajar a por tiza. Mucho que trabajar durante este verano, lo bueno es que hay tiempo y voluntad.