El tablero de Mike Malone

En Denver, todo es paz en torno al mercado

Día 6 de la montaña rusa llamada agencia libre. Mientras que el 95% de la NBA lleva desde el día 1 rastreando, ofertando y ofreciendo a todos los jugadores disponibles de este verano, nos encontramos con un 5% en que predomina la calma, dando pasos poco a poco, pero de una forma segura.

En Denver, Michael Malone se ha encargado de perfilar el equipo a su antojo. Los rumores en Colorado han sido inexistentes, teniéndonos que remontar hasta antes del Draft para volver encontrar posibles llegadas y salidas de jugadores en torno a Denver. Desde el momento en que la franquicia logró draftear a Emmanuel Mudiay, la calma predomina. Sólo han ido sonando pequeñas pinceladas a una obra ya más que conocida en Denver; negociaciones tanto con Jameer Nelson como con Darrell Arthur con la intención de volver a traerlos, el proceso de renovación de Will Barton, el contrato garantizado a Nikola Jokic… nada exuberante.

A pesar de que la mayoría de equipos se han encargado de realizar innumerables movimientos con el fin de fortalecer a sus plantillas, en Denver han habido prácticamente cero movimientos. Sin embargo, Malone se ha encargado de formar su equipo técnico poco a poco, con el fin de que todo cuadre en torno a la filosofía que pretende implantar para los Nuggets. La última incorporación del plantel, Ed Pinckney, parece solamente confirmarnos todavía los dos puntos de énfasis que Malone ha pretendido implantar desde que aterrizó en Denver: defensa y eficacia. Pinckney llega de dejar su puesto de asistente en los Bulls, esos mismos Bulls los cuales han tenido un desempeño defensivo bastante peor a lo que nos tenían acostumbrados estas pasadas campañas. Sin embargo, Pinckney ha pasado sus últimos 5 años en Chicago, y en 4 de esos 5, Chicago se ha establecido siempre como un top-3 en cuanto a puntos permitidos por partido.

Si repasamos los agentes libres por los que se han interesado (previamente mencionados), observamos que Arthur, fue probablemente el mejor defensor del equipo la pasada campaña en un conjunto en que la defensa brillaba por su ausencia. Con lo cual, probablemente sea el hombre al que Malone tiene menos intención de dejar marchar, ya que cuando Arthur se encontraba en pista, el equipo encajaba en promedio 11 puntos menos de los que encajaba cuando Arthur no estaba en pista.

El siguiente miembro de la lista es Jameer Nelson. Un hombre cuya llegada probablemente condenaría (aún más) el tiempo que le queda a Lawson en Denver. El segundo mayor defecto del equipo la pasada campaña lo pudimos observar en la eficacia de cara al aro, y Nelson, resultó ser uno de los hombres con mayor porcentaje de acierto desde la larga distancia (34%), además de que la franquicia se ha pronunciado ya en diversas ocasiones para destacar que les encantaría que Nelson fuese el mentor de Mudiay en la cancha, aportándole todo lo que necesita saber tanto dentro como fuera de las pistas.

El siguiente nombre que nos encontramos en la lista es el de la perla balcana, Nikola Jokic, el cual ha tenido un año impresionante en la liga adriática. Jokic se presenta como un refuerzo más en el aspecto de la eficacia, ya que se postula como un 5 abierto, o incluso un 4 abierto, sin embargo no aporta demasiado en el aspecto defensivo.

Visto lo visto, y esperando que Gallo no sufra otra lesión tan grave como esta última que le tuvo tanto tiempo apartado de las canchas, parece ser que el aspecto de la efectividad podría estar bastante bien cubierto en un breve periodo de tiempo. Por lo tanto, hemos de observar como Malone está moldeando un bloque que dio algunos destellos de calidad durante el mandato de Hunt a final de temporada, sin intención de modificarlo drásticamente.

Lo que sí deberíamos observar, es algún movimiento extra, además del acercamiento a Arthur, con la intención de reforzar el apartado defensivo del equipo, el cual fue el mayor lastre del conjunto el pasado año.

Sin embargo, a pesar de tener la sensación objetiva de estar bastante detrás con respecto a las demás franquicias, Malone aporta una serenidad y seguridad que me mantiene con confianza, ya que a lo largo de su carrera como asistente, Malone ha demostrado ser crucial en el desarrollo defensivo de muchos equipos que a la larga han logrado grandes éxitos (Golden State Warriors), al igual que de muchas estrellas  que se han establecido como defensores élite (Lebron James).

Así pues, como buen aficionado de Denver, como cualquier otro que pueda estar leyendo esto, me espera probablemente otro día más de poca intensidad en las oficinas de la franquicia, sin grandes traspasos ni rumores que creen ansiedad como los de los momentos previos al Draft, esperando a que Malone mueva ficha poco a poco, acabando de darle los últimos toques a la obra que con tanto entusiasmo aceptó desde el primer momento.