John Wall y la segunda unidad tumban a los Wolves

Washington Wizards 104 - 98 Minnesota Timberwolves

Fuente: Keith Allison (CC)
Fuente: Keith Allison (CC)

Washington Wizards visitaba ayer a los Timberwolves de Minnesota en un partido que enfrentaba, entre otras muchas cosas, a dos de los mejores asistentes de la NBA, John Wall y Ricky Rubio. Pero era mucho más que eso, era un partido que significaba para los Wizards un can’t lose, ya que encarrilaban 3 victorias seguidas y siguen en busca de los ansiados PlayOffs después del comienzo tan horrible que tuvieron. Los Timberwolves, por su parte, quieren dar buen juego en su casa, seguir con la racha «positiva» (5-5 en los últimos 10 partidos), llenar el pabellón y olvidarse de la dolorosa derrota que encajaron el domingo contra los Mavericks.

El partido empezó con los Wolves, especialmente Ricky Rubio, haciendo mucho daño desde la media distancia y jugando a un alto ritmo. Eso lo aprovecharon para obtener las primeras ventajas, que mediado el cuarto llegaron a superar en algunos momentos la decena de puntos. John Wall era el único hombre efectivo cara al aro para los Wizards y él solo se bastó para mantener a los suyos a flote hasta que Alan Anderson, desde la segunda unidad, le ayudó con un par de triples consecutivos para igualar el partido. Solo LaVine, con una falta regalada en el último tiro del cuadro, pudo dar ventaja a los suyos de nuevo, anotando los 3 y dejando el marcador en 29-32.

El segundo periodo perdió todo el ritmo de ataque que había tenido el primero y de desarrolló a base de numerosas interrupciones, faltas, tiros libres, etc. Todo ello benefició a los Wizards, que de nuevo de la mano de Wall se pusieron por delante en el marcador. Ya en el último tramo de la primera mitad, los locales tuvieron una de esas pájaras habituales en ellos, en la que no anotaron en una decena de posesiones consecutivas aproximadamente, pero los Wizards no supieron tomar una ventaja considerable y se marcharon al descanso solamente 60-54 arriba.

Minnesota intentó a la vuelta de vestuarios recuperar la desventaja cosechada en el segundo periodo, pero los Wizards lo evitaban con un Beal bastante entonado anoche. Eso sí, pese a que marcharan por delante, a los Wizards tampoco se les veía cómodos en pista a excepción del ya mencionado Beal. Así, el cuarto no fue bonito tampoco y los Timberwolves lograron empatar el marcador a base de… cometer algún error menos que los Wizards y aprovechar la superioridad en los tiros libres. Sin embargo, un parcial de 8-0 de los visitantes para finalizar el cuarto les dio precisamente una ventaja de 8 puntos, 85-77.

Era el momento de las segundas unidades, y la comandada por Beal-Nenê-Andersen estaba siendo muy superior a la de los locales, con lo que Sam Mitchell tuvo que sacar la artillería pesada antes de tiempo. Para entonces los hombres de Rany Wittman habían conseguido una máxima de +14. Como si de hormigas se tratara, los Wolves fueron recortando punto a punto, pero se quedaron cortos de tiempo y no tuvieron en ningún momento opciones reales de conseguir la victoria final. Al final de los 48 minutos el resultado fue de 104-98.