Gran victoria de los Detroit Pistons contra unos conformistas Celtics

Detroit Pistons 121 – 114 Boston Celtics

Kelly Olynyk, jugador drafteado en 2013 por los Boston Celtics (Foto: SomosBasket)
Kelly Olynyk, jugador drafteado en 2013 por los Boston Celtics (Foto: SomosBasket)

Los Boston Celtics volvían a contar, por tan solo quinta vez en lo que va de temporada, con todos sus efectivos en su encuentro como locales contra unos Detroit Pistons que acababan de recibir malas noticias sobre la salud de Reggie Bullock – entre dos y tres semanas de baja.

Ambos equipos, ya en la fase final de sus respectivos procesos de reconstrucción, tienen un bonito pasado plagado de enfrentamientos, rivalidades, codazos y algunos de los mejores partidos que nunca se han jugado a este deporte. Preciosos tiempos en los que la defensa no estaba penada con cárcel y en los que Kelly Olynyk y Andre Drummond habrían sido poco más que los recaderos de Marcus Smart y Stanley Johnson. Con todo eso en la cabeza, comenzaba un partido más que interesante en el TD Garden de Massachussets.

Los Pistons llegan al Garden puntuales, no los Celtics

Los Boston Celtics han demostrado durante toda esta temporada un mal vicio: solucionar los partidos en el último cuarto. Esto, que puede sonar a boutade o un mal deseable, no lo es por todo lo que lleva detrás en Boston. No es que jueguen bien los últimos 12 minutos, que también. Es que los 36 anteriores se limitan a controlar los daños y a ver qué pasa al final.

Así empezó el partido esta noche Con los Pistons mucho más metidos en el partido y sabiendo lo que hacer – tirar y que Drummond coja los rebotes ofensivos (3 en el primer cuarto -, los Boston Celtics basaban su juego de ataque en alguna en la que se movía bien el balón gracias a Al Horford e Isaiah Thomas. Mientras tanto, fallaban sus primeros cinco triples y los Pistons cogían una ventaja que no abandonarían en toda la primera mitad.

El siempre presente Hack-a-Drummond (2/4) fue realizado hoy por parte de Tyler Zeller en el segundo cuarto y parcial 2-6 a favor de los Boston Celtics que puso el partido a un solo punto de diferencia. A partir de ahí, los Boston Celtics dejaron de nuevo de defender y permitieron que los Pistons llegasen al descanso tirando al 50.2 % de acierto, 59-53 para los de Van Gundy tras los dos primeros cuartos.

Los Harlem Pistons

Tan mal estaban defendiendo los Celtics y tanta confianza cogieron los jugadores de los Detroit Pistons en sus facultades que al final dio igual el intento de remontada llevado a cabo por las alineaciones más defensivas de Brad Stevens. Cuando a mediados del último periodo los de Orgullosos Verdes se lograron poner un punto por encima en el marcador (94-95), los Pistons ya se sentían como los Harlem Globetrotters y con una serie de tiros encestados pese a estar bien o muy bien defendidos, estiraron de nuevo la ventaja hasta los 8 puntos.

Si Tobias Harris, Ish Smith y Marcus Morris jugasen todos los días en contraen Boston, nadie estaría a día de hoy hablando de LeBron James o Kevin Durant. 60 puntos entre los tres con un 26 de 45 en Tiros de Campo, para que los titulares de Michigan acabasen el partido anotando al 57.3 % de efectividad.

Una serie de malas decisiones de Isaiah Thomas, que estaba siendo el mejor de los locales hasta el momento, fallando dos tiros, siendo taponado en el tercero y perdiendo un balón cuando más cerrado estaba el partido, acabo por cerrar el partido…

O al menos eso parecía claro para todos aquellos que no nos apellidamos Bradley, Smart o Crowder. Ellos siguieron defendiendo y anotando triples cuando ya todo parecía estaba sentenciado y pusieron un tibio matiz de esperanza cuando redujeron el marcador a cuatro puntos a falta de 18 segundos para el final.

Gran victoria para los visitantes y pésima derrota para los locales.