Los Warriors se llevan un partido para el recuerdo
Golden State Warriors 134 - 121 Washington Wizards

Anoche había un partido especial en la cartelera, puesto que se enfrentaban dos de los mejores bases del mundo en una cancha de baloncesto. Además, el lugar era inmejorable, la capital del país, Washington. Los Wizards recibían a Golden State Warriors en un encuentro de regular season, sí, pero que podía servir mucho sobre todo a los capitalinos para ver su potencial y competitividad real contra uno de los equipos candidatos al anillo en Abril. Si de verdad ellos también querían entrar en Playoffs, ser contenders en el Este y aspirar a dar ese paso extra definitivo que se le viene pidiendo unos años, ganar estos partidos es una forma de demostrarse a uno mismo que se está preparado para encajar lo que venga. Para los Warriors tampoco se trataba de un trámite exactamente, ya que su hambre de ganar se ha demostrado insaciable durante la competición y vencer en la capital no es tarea fácil, pero obviamente una derrota no afectaría tanto moralmente como a los chicos comandados por John Wall.
El partido empezó con Garrett Temple intentando parecer Stephen Curry, pero sin conseguirlo. El que si hizo de Curry fue el propio Curry, que anotó sus 5 primeros triples y los Warriors se marcharon rápidamente por 10 puntos de diferencia. Pero no solo eso, sino que anotó 7 de sus 8 primeros y la diferencia llegó a ser de 17 puntos. Sí, estamos hablando aún del primer período y de los Wizards y John Wall como rival, pero Curry se cascó 25 puntos como si nada para dejar, al final de los primeros 12 minutos, un doloroso 43-28.
Los Wizards intentaron rebajar tan ancha y tempranera diferencia mediante un Beal muy activo ofensivamente, pero la segunda unidad de los Warriors es casi tan peligrosa como la primera y apenas conseguían rebajar. Sin embargo, mediado el cuarto varias pérdidas de balón consecutivas de GSW bien aprovechadas por los Wizards sí les permitieron bajar la desventaja a menos de 10 puntos de nuevo. Poco les duró. Curry siguió con su show cuando volvió del banquillo, esta vez con bandejas de todos los tipos, y la ventaja volvió a situarse más bien cerca de la quincena y finalizó 74-60 en favor de los visitantes. John Wall había anotado 20 puntos en la primera mitad, pero los 36 de Steph Curry parecían dejarlo en una actuación más bien normal.
Los locales empezaron muy fuertes el tercer cuarto y en solamente 3 minutos y medio redujeron la distancia a 2 puntos. Entonces llegó la cuarta falta personal de John Wall, que le sentó durante lo que restaba de cuarto y provocó que los capitalinos no pudieran culminar la remontada. A partir de entonces la igualdad se estableció en el marcador, con distancias muy cortas siempre favorables a los de Steve Kerr. Un pequeño parcial a finales del cuarto liderado, como no, por Curry permitió a GSW recuperar esos 10 puntos de ventaja y finalizar el cuarto 102-92 (103 finalmente al cambiar un lanzamiento de 2 por un triple durante el parón entre cuartos).
En su vuelta tras esos problemas de faltas, John Wall deleitó al público con un clínic de movimientos y canastas, aunque eso no sirvió para acortar diferencias con unos Warriors muy serios y que cuando no encontraban a Curry era Thompson, Livingston o cualquier otro el que daba un paso adelante y anotaba para su equipo. Pelearon hasta el final los Wizards, pero los triples les condenaron (ayer 13 más los Warriors) y la diferencia no hizo sino aumentar en los instantes finales, dejando el partido sentenciado pese a los 41p-10a de Wall. Al final, 134-121 en uno de los mejores encuentros ofensivos que se recuerdan en mucho tiempo. Steph Curry acabó con 51 puntos y 11 triples anotados, igualando su récord personal.