Análisis de temporada: Boston Celtics

Buena segunda temporada de Brad Stevens al mando

Para todos aquellos que quieran completar la información mostrada en este artículo, puede escuchar o descargar el primer episodio de el podcast «El Despacho de Auerbach» donde analizamos de manera minuciosa la temporada realizada por los de Brad Stevens. Aquí el enlace para descarga, abajo el audio completo.

El verano de los Boston Celtics

La temporada podría decirse que empezaba la noche del «NBA Draft 2014» cuando los Boston Celtics rompían los esquemas de todos aquellos desconocedores del hecho de que Danny Ainge llevaba cerca de tres años controlando muy de cerca la evolución del base al que seleccionaría en sexta posición: Marcus Smart.

Por ocupar la posición en la que se asentaba el jugador franquicia de los Orgullosos Verdes en esos momentos, toda la temporada estival se resume en un montón de entrevistas del cuerpo técnico y jugadores donde estos se esforzaban en explicar los motivos por los que Smart y Rondo podían jugar juntos.

Además, en ese mismo draft los Celtics habían seleccionado a uno de los jugadores que llegaban con la etiqueta de posible robo, James Young. Por desgracia, una temprana lesión nos impidió ver cómo se desenvolvía durante la Summer League de Orlando en la que participaron los de Brad Stevens, teniendo que esperar hasta el Media Day para verlo vestido de corto.

Ese mismo día se presentaron en sociedad los que serían las grandes novedades del equipo, el agente libre firmado por dos temporadas, Evan Turner, y Tyler Zeller, fichado por Danny Ainge desde los Cleveland Cavaliers a base de trade exceptions y un «mira la bolita» de los que solo él sabe hacer.

Temporada Regular

Claramente dividida en dos por el All-Star y el cierre del mercado de traspasos. Hasta los trades que acabaron con Jeff Green y Rajon Rondo (sniff, sniff) lejos de la franquicia de Massachusetts, solo se vio el deambular de un equipo claramente descompensado con dos estrellas que parecían tener la cabeza aún más lejos de donde acabaron, un sistema de juego a meter más puntos que el contrario que ni convencía al entrenador ni sacaba el máximo partido a los jugadores, pero que era el único posible. Resumen: 21 jugadores distintos vistieron la camiseta de un equipo que no sabía muy bien lo que hacía y que solo el lamentable nivel de la Conferencia Este le mantenía a un par de victorias de unos playoffs que parecían tan imposibles de alcanzar como la luna para los humanos a mediados del Siglo XIX.

Pero luego llega 1890 y Clément Ader «vuela» 50 metros con su Éole. O lo que es lo mismo, Danny Ainge adquiere a Jae Crowder en el traspaso de Rajon Rondo (sí, en medio de otros muchos traspasos, pero todo eso ya lo contamos aquí) y, más importante aún, a Isaiah Thomas en el último minuto del mercado de traspasos.

Ahora ya sí, con un equipo mucho más compensado y con las piezas necesarias para desarrollar el estilo de juego que le gusta a Brad Stevens, esto es defender cual animales y mover el balón en ataque como si quemase, el entrenador arma su transbordador. Y lo hace pese a perder a su máximo reboteador y primera opción en ataque, Jared Sullinger, pocas horas después de que Thomas llegase a Boston.

El resto es conocido por todos, segundo mejor equipo del este desde el All-Star, una mini-gira por el Oeste que recordaremos hasta que lleguen glorias mayores, segundo mejor récord contra equipos más allá del Mississippi y la gloria de unos playoffs que acabaron demasiado pronto.

MVP

FOTO: BRADJWARD (CC)
FOTO: BRADJWARD (CC)

Brad Stevens. Porque él es el mayor activo que tienen los Boston Celtics ahora mismo. No se me ocurre un solo entrenador en toda la NBA, y no se me ocurre ningún nombre porque nadie lo ha hecho, que pudiese manejar un total de 21 jugadores durante una temporada regular y hacer que todos y cada uno de ellos jueguen su mejor baloncesto y, con la sola salvedad de Brandan Wright, todos se sientan comprometidos con un equipo que no parecía aspirar a absolutamente nada durante gran parte de la temporada.

Si Danny Ainge le dio seis años de contrato es porque confiaba en él a ojos ciegas, y si la primera temporada dio muestras de por qué, esta le ha consagrado como uno de los mejores técnicos de la liga pese a solo llevar dos años en la misma y ser más joven que algún jugador contra los que se ha enfrentado su equipo (léase Tim Duncan). Ha recogido elogios de la clase noble de la liga y ha obtenido votos en el premio a «Mejor Entrenador del Año«.

Jugador Revelación

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Este premio podría tener muchos padres:

Evan Turner, auténtico MVP de la temporada de los Celtics en cuanto a números, como esos tres triples dobles en dos meses, algo que solo jugadores como Paul Pierce o Larry Bird han logrado vestidos de verde. Pero también en cuanto a actitud, llegó siendo un jugador defenestrado tras su paso por Indiana Pacers y supo echarse el equipo a las espaldas cuando tras el traspaso de Rondo y la juventud de Smart no había nadie disponible para ejercer como base de los Celtics. En resumen, temporadón de Turner.

Jae Crowder, le hicieron falta 2 minutos para poner ganarse el favor del TD Garden, puedo contar con los dedos de una mano los jugadores que han hecho algo parecido y con el que me sobra digo todo lo que pienso a sus detractores. Ha jugado de #3  de #4, ha defendido al mejor hombre del equipo contrario, ha aportado energía y rebote cuando nadie más podía; y por si fuera poco ha metido algún que otro triple salvador. Se han dado contratos máximos por mucho menos que esto

Marcus Smart, otro que ha nacido para vestir de verde. Energía, ganas, defensa, partirse la cara por cada balón y no dejar de luchar por el partido hasta que no pasen un par de horas desde que acabó el mismo. Esto es todo lo que define al rookie de los Celtics y, casualmente, todo lo que hace falta para meterse al público del TD Garden en el bolso. De su defensa lo sabíamos todo y nos sorprendió, de su ataque esperábamos poco y dio bastante, de su carácter algo habíamos oído, casi todo malo, y nos dejó con la boca abierta. Un capitán de los Boston Celtics. Con 21 años. La mejor noticia desde 2007.

La decepción

FOTO: MASSACHUSETTS NATIONAL GUARD (CC)
FOTO: MASSACHUSETTS NATIONAL GUARD (CC)

Jared Sullinger. Sí, no puedes estar haciendo la mejor temporada desde que se te drafteó, siempre en línea ascendente, convertirte en una referencia del equipo tanto por números como por carácter (otro de los que aparecen en «La hora de las tortas») y tirarlo todo por la borda cuando más se te necesita por un problema del que te llevan avisando cerca de un año. Tiene que recuperar el crédito perdido.

Nota

5.5 

«Ante la cantidad de comentarios, críticos en su inmensa mayoría, hacia la nota de la temporada, me veo obligado a aclarar la puntuación de la temporada. He puesto un 5.5 porque la estoy evaluando dentro de el global de temporadas de los Boston Celtics y, ahí, una temporada de playoffs por debajo del 50 % de victorias es un apobado justito»

«Ahora bien, analizada de forma aislada esta temporada, la nota es de un notable cuanto menos. Brad Stevens ha contado seguramente con el roster más amplio de la historia, y sufrido cerca de una docena de traspasos. Aún así, y pese a contar con una de las plantillas más jóvenes, y por ello inexpertas de la liga, ha conseguido llevar al equipo a los playoffs, cuando además no ha estado libre de bajas sensibles (Rondo, Smart, Bradley. Sullinger y Thomas se han lesionado a lo largo del año)»