
El Real Madrid tendrá que pasar página tras haber caído derrotados en el Megasport Arena en un partido de clara dominación de los moscovitas. Desde que el árbitro lanzó el balón al aire, los locales jugaron a su gusto y endosaron un parcial demoledor que sirvió para mantener el liderato durante todo el choque. El CSKA de Moscú llegó a estar arriba en el marcador con una máxima de 26 puntos y Pablo Laso no pudo celebrar con victoria su partido 500. Luka Doncic volvió a ser el más destacado del encuentro con 21 puntos y 12 de valoración, seguido por Jaycee Carroll con 16 puntos y 17 de valoración.
Los merengues no consiguieron entrar de buena manera al partido a pesar de iniciar con un gran triple de Facundo Campazzo. Los locales sometieron al conjunto de la capital con una presión asfixiante y una defensa de campeonato que les permitieron sumar canastas al contraataque sin oposición. Los pupilos de Itoudis jugaron a placer y alcanzaron el 70 por ciento de acierto en tiros de campo. El marcador se fue a 33 puntos en el primer cuarto mientras que el Real Madrid se quedó en solo 11 tantos. Consiguieron hacerse con una ventaja cómoda gracias a un parcial de 15-0 que rompía el partido en los primeros diez minutos.
El partido se ponía cuesta arriba desde su comienzo. El ex del cuadro madridista, Othello Hunter así como Higgins, hacían daño en la pintura para seguir engordando el marcador. Walter Tavares trató de aportar en esa posición y fue de lo único positivo en la primera mitad de encuentro. Consiguió sumar cuatro puntos y siete rebotes para dar algo de vida al Madrid. Su presencia en la zona fue imprescindible para un Real Madrid que trató de poner fin a sus debilidades cerca del aro. Los blancos seguían sin encontrar rumbo y se marcharon con un marcador de 54-31 al descanso.
Sin embargo, tras el descanso consiguieron cambiar su mentalidad y salieron muy fuertes en ataque. Campazzo, Randolph y Doncic liberaban las estacadas de los madridistas frente a un CSKA que perdió ese impulso con el que contaron en la primera mitad. Solo Sergio Rodríguez lograba sumar para intentar evitar el descalabro. Poco a poco y con buenas jugadas defensivas, los merengues consiguieron reducir la ventaja en el marcador marchándose con un 78-60 al descanso.
Se creía en la remontada, el Real Madrid se veía con opciones de ganar el partido y salió a por todas para hacerlo posible. La ventaja llegó a rebajarse hasta ocho puntos, pero un nuevo parcial de los locales terminarían por disipar todas las esperanzas de llevarse la victoria finalizando con un marcador de 93-87. El CSKA sigue rozando la perfección en casa, lugar donde sólo Fenerbahçe ha conseguido ganar.